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Una corona sin espinas

Nueve años después de iniciar los trámites, mañana se hará efectiva la coronación canónica de la Virgen de los Dolores. El pueblo de Gines se ha volcado en los preparativos y la hermandad sacramental defiende que son ellos quienes coronarán a la imagen. Foto: El Correo.

el 15 sep 2009 / 11:12 h.

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Nueve años después de iniciar los trámites, mañana se hará efectiva la coronación canónica de la Virgen de los Dolores. El pueblo de Gines se ha volcado en los preparativos y la hermandad sacramental defiende que son ellos quienes coronarán a la imagen.

Desde ayer, la Plaza de España de Gines luce la imagen de la casa de hermandad de la Virgen de los Dolores, ya que frente al Ayuntamiento se ha levantado en cartón piedra una fachada como la que acoge a la Virgen durante el año. El conjunto será el escenario de la coronación de la imagen que comenzará mañana a las seis y media de la tarde con la salida del palio.

A escasos metros de la plaza, en la parroquia de Nuestra Señora de Belén, aguarda la Virgen de los Dolores, a quién la patrona de la localidad ha cedido el sitio estos días. Allí se ultiman los detalles. Mientras la Virgen es vestida en la más estricta intimidad, los hermanos de la cofradía retocan el palio de semicajón, hecho de alpaca, que se estrenará mañana.

Las jarras delanteras muestran seis ramos de cera que se rodearán de flores frescas el sábado por la mañana, principalmente de orquídeas blancas. Sobre ellas, en el techo, ya luce restaurada una gloria, obsequio de la hermandad del Rocío, una estampa de la Virgen que llevaba el primer simpecado que tuvo en 1928. En la salida sólo faltará el llamador, con forma de la carreta del simpecado de Gines, que a pesar de los esfuerzos del orfebre tendrá que esperar un año para acompañar a la Virgen.

"El sábado muchos no reconocerán la localidad", asegura emocionado el fiscal de la hermadad, Manuel Navarro. Según cuenta, los vecinos se han volcado en la decoración de las calles y guardan en secreto hasta el último momento muchos de los detalles pero "todo se va a llenar de flores, van a acabar con los pétalos de rosas y las boganvillas", sonríe Navarro ante la novedad.

La hermandad de los Dolores verá una salida atípica a la del Viernes Santo en que la cofradía, austera, prescinde de música en el Cristo y sólo se permite una solemne marcha tras el palio. "Es una cofradía de penitencia, pero la coronación es una fiesta por sus pueblo, que hasta le cantarán sevillanas por las calles", dice el fiscal.

Unas calles que pisará por primera vez ya que el recorrido incluye calles del centro y del extrarradio por donde "nunca ha pasado ni pasará otra vez". Un camino que hará gozando del pueblo hasta su vuelta "a las cuatro, cinco o seis de la mañana, lo que le haga falta", resume el fiscal.

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