Local

Una escuela para buenos padres

el 08 ago 2010 / 19:57 h.

TAGS:

Educar a un hijo, enseñarle a “vivir y convivir", es posiblemente una de las asignaturas más difíciles a las que una persona se enfrenta en la vida; para aprobarla y, a ser posible, con matrícula de honor, el filósofo José Antonio Marina ha creado la Universidad de Padres (UP), una plataforma on-line abierta a todos.

“Que adquieran recursos fundamentales" durante la infancia y adolescencia para tener una vida “feliz, creativa y digna" es el objetivo, según ha explicado Marina en una entrevista con la agencia de noticias Efe.

Con un bagaje de cuatro cursos, la Universidad de Padres, cuya divisa es que “para educar a un niño hace falta la tribu", inicia ahora una nueva y más ambiciosa etapa.

Y es que sus aulas virtuales se abren a todo el que quiera matricularse, siempre y cuando tenga hijos hasta 16 años. Antes sólo se admitían a padres con hijos cuya edad no superase los 9 años.

Tampoco habrá limitación de matriculas por familia, podrán hacer tantas como hijos tengan, ya que cada curso va asociado a una edad determinada.

Guiada sólo por la excelencia pedagógica y ética, y sin vinculaciones económicas, políticas y religiosas, la UP tiene la “ambición" de convertirse en “una institución de referencia, incluso a nivel internacional", según subraya Marina, pedagogo y ensayista, además de filósofo.

Su única arma para lanzarse a esa gesta es su proyecto pedagógico, que Marina califica de “optimista" y “novedoso", en cuanto a que es “flexible y de vanguardia" para adaptarse a los cambios de la sociedad.

Con el ánimo de recuperar un discurso educativo “optimista y alegre", la UP se marca cuatro objetivos con los padres: proporcionarles información rigurosa, asesorarles para que desempeñen bien sus responsabilidades educativas, informarles sobre los recursos educativos que tienen a su disposición y crear una comunidad de padres interesados por mejorar la educación familiar.

Y para el niño, el fin fundamental es que los padres le guíen en la formación de su carácter, que es –precisa Marina– el “conjunto de recursos personales que deben desarrollar para ser capaces de elegir bien su proyecto vital, ser felices y buenas personas". Ayudarles a administrar bien esos recursos, que serán su mayor capital a lo largo de su vida, es lo mejor que los padres pueden hacer por sus hijos y, por extensión, por la sociedad, según Marina.

La Universidad de Padres on-line ha construido su modelo pedagógico alrededor de seis grandes recursos que los padres deben saber desarrollar en sus hijos. El primero es que tengan una idea del mundo veraz, rica en valores, amplia y abierta, es decir, que ofrezca posibilidades. El segundo es que desarrollen un pensamiento riguroso, creativo, crítico y capaz de resolver problemas.El tercero es que adquieran un tono vital alegre, optimista y cálido; el cuarto, que construyan una voluntad libre, responsable y recta; el quinto, que tengan capacidad para comunicarse; y el sexto, talento para la convivencia.“El cerebro se moldea en función de lo que se aprende", apunta Marina, partidario de introducir el aprendizaje de los idiomas en la infancia y de dar una educación “espiritual", que “no religiosa", para “abrir horizontes, no para imbuir doctrinas o ideas".

Marina, advierte, por contra, la “saturación" de actividades extraescolares que tienen ahora los más pequeños: “Los niños necesitan jugar y hacer ejercicio".

Otra novedad para el nuevo curso en la Universidad de Padres es la creación de una “escuela para parejas con hijos".

“A los padres no se les debe olvidar que tienen su propia vida. Que son parejas con hijos y no sólo padres. Que los niños no vienen a absorberles toda la vida sino a enriquecerla, y eso va a favorecer que el niño esté a gusto mientras esté acogido y que, llegado el momento, quiera independizarse", según Marina.

Crítico con el discurso que culpabiliza a los padres –especialmente a las madres– por dedicar mucho tiempo al trabajo, José Antonio Marina señala que el cuidado de un hijo es “un proyecto de extraordinaria responsabilidad", pero “limitado en el tiempo"; por ello, ambos “deben hacer todo lo posible por intentar mantener sus proyectos personales y de pareja".

  • 1