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Cultura

Una experiencia de cinco estrellas

Alfonso Zurro anticipa en Sevilla el Día Mundial del Teatro con una gran fiesta en el Hotel Casa Romana.

el 25 mar 2010 / 21:03 h.

Una de las escenas que se representaron ayer en el Hotel Casa Romana.

En la 101, un gay y una lesbiana -travestidos del sexo contrario-se confiesan que están enamorados el uno del otro y deciden cambiar de sexo para convertirse en heterosexuales y poder amarse. Mientras, dos habitaciones más a la derecha, los invitados a una boda asisten sorprendidos a una cadena de infidelidades en la suite nupcial. En la planta de arriba, en la 310, un ladrón intenta robar a una chica en paro, algo talludita, que acaba prácticamente violándolo. En la 206, un supuesto vendedor del Hotel Casa Romana ofrece al grupo de espectadores comprar un juego de toallas por 60 dólares o una pareja de esclavos de Sudán por 40. Escaleras abajo, en una de las estancias con vistas a la calle Trajano, una pareja que ha quedado por internet se descubre sexualmente, antes siquiera de darse los nombres. Al tiempo, en la habitación contigua, una sobrina confiesa a su tía que su marido ha estado abusando de ella desde niña. Y para rematar, en el tercer piso, un terrorista prepara un atentado contra el presidente de la Junta de Andalucía mientras liga con una etarra novata.

Y así hasta 25, el número de habitaciones del Hotel Casa Romana, que alojaron ayer otras piezas teatrales, de unos tres minutos de duración cada una, firmadas por autores andaluces como Antonio Álamo, Carlos Álvarez Novoa y Antonio Onetti. Y todas las obras con un denominador común: la acción transcurre en la estancia de un hotel. El éxito ha sido rotundo. La iniciativa del dramaturgo Alfonso Zurro de convertir el Casa Romana de Sevilla en un gran teatro para celebrar el día mundial de esta arte escénica fue respaldada ayer por cientos -si no miles-- de personas. La calle Trajano mutó a las 19 horas y se convirtió en una Gran Vía o un Broadway nada al uso. Una interminable cola de personas de todas las edades aguardaban desde la mismísima Alameda de Hércules para vivir en primera persona una experiencia insólita y única en España: un auténtico maratón de teatro -de buen teatro-, interpretado por los alumnos de la Escuela Superior de Arte Dramático de Sevilla, que vivieron ayer la mayor prueba profesional de sus trayectorias.

"Es una experiencia única que ningún actor debería perderse", comentaba en uno de los escasos descansos que los intérpretes pudieron permitirse Aradia Cruz, una de las actrices que participó ayer en esta hazaña. "Esto es mejor que un máster. No es como el teatro, porque tienes al público a tu lado, mirándote de cerca. Ganas en capacidad de improvisación, de resolución si surge algún percance, adquieres naturalidad... Estoy en cuarto de Arte Dramático y creo que esto ha sido un regalo. No quiero ni pensar que se hubiera hecho el año que viene y habérmelo perdido. Es algo inolvidable".

Otro de los jóvenes actores, George Slowick, está estudiando en Sevilla gracias a una beca Erasmus. "Soy francés y jamás he visto algo como esto. Es muy diferente a todo, pero tener al público tan cerca gusta". Ana Marrugo, su compañera de habitación, comparte opinión e inaugura el anecdotario: "Una abuelita se ha puesto a hablar e interactuar con nosotros mientras interpretábamos. Ha sido muy divertido".

Antonio Álamo, uno de los autores participantes en el proyecto, tampoco quiso perdérselo. "Esto es genial. Desde que Zurro me lo planteó me pareció algo único. Me recuerda a esas compañías porteñas que montan obras en el salón de sus casas. Además, estas piezas tienen la mejor escenografía posible". Preguntado sobre si habría que repetir este experimento, no dudó en contestar: "Sí, por favor".

Y quizá haya una segunda edición. Al menos eso está pensando el director del hotel, Antonio Jiménez: "Igual nos animamos a repetir, porque está siendo muy positivo y nunca habíamos tenido estas colas". El empresario explicó que las 25 habitaciones llevan reservadas para este día desde hace seis meses y confesó que desde que Zurre le presentó el proyecto le pareció "de lo más interesante".

¿Y qué piensa el autor intelectual de tan exitosa locura? "Llevamos más de nueve meses preparándolo y estoy contentísimo de la respuesta de la ciudadanía. A los alumnos de la escuela les sirve de entrenamiento y a la gente le está encantando. Desde luego, esto hay que repetirlo". Le tomamos la palabra.

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