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Una fábrica de Villaverde del Río abastece a 20 multinacionales contra las plagas

La empresa de productos fitosanitarios Presmar lleva 27 años luchando contra las plagas en los cultivos y está preparada para el incremento de la demanda que vendrá este año tras las lluvias invernales.

el 17 mar 2010 / 21:40 h.

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El temporal de lluvias de las últimas semanas ha hecho mucho daño a los cultivos hortofrutícolas y al olivar del campo andaluz. De hecho, la Junta de Andalucía ha cuantificado ya la pérdida de cinco millones de jornales, y aclara que será mayor pues "el temporal aún no ha remitido". Además, tras la tormenta no llegará la calma: las plagas de insectos amenazan con volver más fuertes que nunca y seguir perjudicando a los agricultores. La solución a este problema la tiene la farmacia del campo. Así es como le gusta a Estanislao Martínez llamar a Presmar, la empresa de productos fitosanitarios que él mismo creó un 16 de marzo de hace 27 años.


Los inicios no fueron fáciles: el joven químico realizaba su tesis cuando una importante empresa le pidió 1.000 litros de una formulación de abonos foliares. De repente se sintió ahogado, no contaba con medios para conseguir el reto. Sin embargo, la astucia y una lavadora instalada en la cochera de su casa le ayudaron a hacerse con la cantidad del producto precisado.

Así nació en Villaverde del Río una empresa que hoy por hoy abastece a unas 20 multinacionales y a otras tantas firmas de ámbito nacional. Se caracteriza por ser una industria familiar. De hecho, sus gerentes son Estanislao Martínez, su mujer, su hija y su yerno. Además, a él también le gusta definirla como "una casa femenina": actualmente, en el laboratorio el 50% de la plantilla son mujeres, y en producción el porcentaje es del 25%, "y en claro ascenso", matiza.

Por su parte, asociaciones como Ecologistas Javier Tirado y Ecologistas en Acción de Villaverde del Río la consideran respetuosa con el medio ambiente. "Y es aquí donde nace la confusión que no es más que un orden establecido", dice Martínez. "Mucha gente nos llama fábricas de veneno, cuando en realidad no somos más que fábricas de medicinas para las plantas. Por tanto, el medio ambiente es nuestra razón de ser", explica.

De hecho, la química ha supuesto avances fundamentales en la vida de las personas, y la vida de las plantas no es tan dispar a la nuestra: "La agricultura es como el cuerpo humano. Si una persona contrae un virus, debemos suministrarle medicinas para que se recupere y no traslade el virus a otras personas. Si hacemos un mal uso de esa medicina, es posible que el remedio sea peor que la enfermedad", comenta Martínez. No en vano, las medicinas pueden matar, pero están fabricadas para salvar.

En este sentido, el creador y director de Presmar explica que muchas personas consideran que la química es veneno debido a su mal olor. "Sin embargo, la mayoría de los compuestos químicos son inodoros. El olor se le añade para evitar intoxicaciones involuntarias".

Además, para probar la efectividad de los productos creados, Presmar hace pruebas ecotoxicológicas en sus propios cultivos. "Soy también agricultor", cuenta Martínez, "por ello, antes de que el producto sea aprobado en el ámbito nacional, lo sometemos a pruebas". Así, la empresa mide la efectividad del químico para combatir la plaga, además de sus posibles consecuencias en el ser humano: "El líquido se pulveriza sobre la planta, y junto a ella se sitúa un operario. Otro se ubica a 100 metros, y un tercero a un kilómetro. Durante cinco años se hacen pruebas al cultivo y a las personas, y si alguna falla, el producto se retira".

Sin duda, los productos ecológicos, obtenidos sin la utilización de químicos, son hoy día un referente de alimento rico y sano. No obstante, según Martínez, con su producción no se podría abastecer a la población: "Las áreas de cultivo cada vez se recortan más, sin embargo la población crece". Por ello, es necesario que, en la química, industria y medio ambiente se fundan. Más ahora, cuando nuestros campos se ahogan y se infectan.

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