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Una familia hecha hermandad

Corría el año 1978 cuando el practicante José Sánchez era trasladado desde la calle San Felipe hasta la calle Jesús de la Vera-Cruz para prestar servicio a toda aquella zona. Junto a él, llegaron a su nueva casa, justo frente por frente a la capilla de la hermandad de la Vera-Cruz, su esposa, Antonia Sotelo, y los hijos que aún quedaban solteros de un total de 11.

el 16 sep 2009 / 01:00 h.

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Corría el año 1978 cuando el practicante José Sánchez era trasladado desde la calle San Felipe hasta la calle Jesús de la Vera-Cruz para prestar servicio a toda aquella zona. Junto a él, llegaron a su nueva casa, justo frente por frente a la capilla de la hermandad de la Vera-Cruz, su esposa, Antonia Sotelo, y los hijos que aún quedaban solteros de un total de 11.

Poco a poco, la familia se fue integrando en la hermandad, sobre todo de la mano de Antonia y de los niños, que comenzaron a formar parte del ya extinto grupo joven y del coro de la hermandad. El tiempo pasaba y los hermanos Sánchez-Sotelo crecían y encontraban a sus parejas sentimentales dentro de la propia hermandad. En la capilla de la Vera-Cruz, esta familia, que a día de hoy cuenta con un total de 31 miembros en las filas de la hermandad, ha celebrado seis bodas, unas 20 comuniones y dos funerales.

Esperanza, Inmaculada, Pepi y María del Carmen son cuatro de los 11 hermanos Sánchez-Sotelo. Su madre las hizo hermanas de Vera-Cruz prácticamente al nacer, pero además de esta vinculación propia con la hermandad resulta que también son hermanas, tías, esposas y madres de nazarenos con cirio en el palio y en el Cristo, del fiscal del Cristo, del pertiguero, de colaboradores externos, de incensarios, de costaleros y de navetas del Cristo, e incluso de algún componente de las 12 parejas nombradas de los Caballeros 24 de la ciudad.

José Javier, Esperanza, Pedro, Cristina, Jesús, Pepi, Álvaro, María del Carmen, Antonio Luis, José Fernando e Inmaculada son los nombres (algunos de ellos repetidos) de los 13 miembros de la familia Sánchez-Sotelo que aparecen en la fotografía. Faltan, pues, 18 nombres más. Algunos de ellos habrá llegado a Sevilla desde Madrid o Segovia para realizar, como cada año, su estación de penitencia.

El último miembro en incorporarse a la hermandad ha sido Rocío, esposa de José Javier, que a pesar de no tener relación de consanguineidad, curiosamente también se apellida Sánchez.

A tanto llega el amor y la vinculación de la familia con la hermandad de la Vera- Cruz que Diego Luna, esposo de María del Carmen, a pesar de estar ingresado en el hospital a causa de una grave enfermedad, ha pedido que se le saque su papeleta de sitio como carpintero. Y así se ha hecho.

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