Deportes

Una fiesta de goles con invitados de la casa (6-1)

el 10 nov 2010 / 22:23 h.

Los sevillistas celebran uno de los goles.

El Sevilla brindó ayer una goleada a sus fieles, a los realmente fieles que fueron al Sánchez Pizjuán a presenciar en directo el trámite ante el Real Unión de Irún, y goleó al conjunto vasco con un predominante protagonismo de la cantera nervionense. Además del esperado debut del central Bernardo –gol incluido– y el de Luis Alberto, los tantos llegaron con una contundente marca de la casa. Cuatro de ellos los firmaron canteranos –Alfaro, Rodri, Bernardo y José Carlos–, y además jugadores como Luna también reclamaron su sitio con un buen partido. Asimismo, el buen seguidor blanquirrojo que acudió a Nervión se iría satisfecho porque, a pesar de la intrascendencia del partido, pudo comprobar las ganas con la que la mayoría de los jugadores que saltaron el campo –Zokora y Konko se lo tomaron algo más relajadamente– afrontaron el encuentro.

Eso sí, tuvo que marcar el Real Unión de Irún para despertar al Sevilla y evitar que el duelo se convirtiera en un tostón inmerecido para los valientes que se acercaron al Sánchez Pizjuán. Fue a la salida de un saque de esquina y ese tanto de Romo parece que recordó a los inusuales futbolistas nervionenses que estaban en el campo para reclamar un sitio entre los titulares en unos casos y en la primera plantilla en otros. Y reaccionó el conjunto de Manzano. Más que la forma en la que llegaron las acciones sevillistas, destacadas en algunos casos, lo verdaderamente valioso fue la actitud del equipo, con un Alfaro comprometido y cogiendo peso en el equipo, con un José Carlos irregular pero al menos pidiendo la pelota, con un Rodri peleón y efectivo, con un Luna ofensivo, con un Bernardo aseado y creciendo con los minutos y con un Cigarini que quiso y casi siempre pudo. Entre el resto, y sin necesidad de cargar tintas, Zokora anduvo algo despistado. Hasta cierto punto lógico cuando no hace mucho era fijo en todos los partidos importantes y a día de hoy queda para la disputa de los partidos de serie B. Lógico, decimos, pero no menos reprochable.

Con estas ganas, en su mayoría canteranas, llegaron los goles, canteranos también. El primero de Alfaro de penalti, al poco del gol vasco. El de la Palma marca casi siempre, y su efectividad no cesa. Luego el segundo premió a Rodri, que de cabeza aprovechó un gran pase de José Carlos. Y para cerrar la terna de la primera parte apareció imponente el internacional colombiano sub 20 Bernardo para marcar de nuevo de cabeza en un saque de esquina. Todo marca de la casa.

Con todo decidido, con todo sentenciado y con el Sevilla en los octavos de final de la Copa desde el partido de ida, la segunda parte del encuentro sólo sirvió para aumentar el castigo al histórico conjunto irundarra, para que Cigarini y Acosta –muy voluntarioso– marcaran y cogieran confianza y, sobre todo, para ver el esperado debut con el primer equipo de Luis Alberto. Apenas ha jugado 20 minutos en competición oficial y ya tiene sobre sí presión. Todos lo ven como el próximo gran diamante sevillista. Lo será o no, que para eso tendrá tiempo el joven de San José del Valle, de 18 años, pero calidad tiene, eso es indudable. Apenas tocó tres balones: el primero evidenció su pase, el segundo originó el tanto de José Carlos –quinto del partido– y el tercero buscó la escuadra de la portería de San Sebastián. Maneras apunta, aunque queda camino. Como al Sevilla en la Copa, pero ya está en octavos.

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