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Una funcionaria de Macarena alertó de fallos de control en los contratos

La jefa de negociado de Macarena y el administrador de la empresa COS, implicada en las obras de las supuestas facturas falsas, pusieron en duda tanto el sistema de contrataciones del distrito como las gestiones que realizaba José Pardo.

el 15 sep 2009 / 22:52 h.

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La jefa de negociado de Macarena y el administrador de la empresa COS, implicada en las obras de las supuestas facturas falsas, pusieron en duda ayer tanto el sistema de contrataciones del distrito como las gestiones que realizaba José Pardo, responsable de las 28 obras denunciadas en el juzgado.

Los contratos de obras inferiores a 2.400 euros del distrito Macarena escapaban del control de los funcionarios, que sin embargo tenían que justificar con su firma las facturas, los presupuestos y las fotocopias de los talones. La jefa de negociado María del Carmen Aragón aseguró ayer ante el jurado del caso de las supuestas facturas falsas, que advirtió a Intervención de los problemas de control, y que adjuntaba a cada expediente un informe en el que alegaba que ella no era responsable de controlar las obras. "Advertí de que las cosas no se hacían bien", explicó la testigo, quien su-brayó que la respuesta del Ayuntamiento fue requerirle que lo hiciera: "Me sentía legal y funcionarialmente obligada a firmar sin comprobar lo realizado". Esta situación derivó en una falta de supervisión de los expedientes de obras que han provocado el escándalo de Macarena. La funcionaria aportó ayer un nuevo dato al juicio: no reconoció haber validado ningún talón con el nombre de una persona, junto al de una empresa. Los talones de los expedientes denunciados llevan el nombre de COS y José Pardo. Ella trabajaba con copias, lo que dio pie a la acusación a barajar la opción de que se alteraron tras hacer copias.

Pese a esto, este testimonio coincide en parte con uno de los argumentos de la defensa: había un descontrol en el distrito que dio lugar a numerosos "errores" fruto de un procedimiento que proviene de la etapa anterior y que siguió tras la salida del ex director del distrito acusado, José Marín, y del ex edil José Antonio García. Éste también declaró ayer subrayando que se firmaron "300 talones" en sólo unos días y que se fraccionaban obras.

El tercer testigo, el administrador de la firma Contratas y Obras de Sevilla David Velázquez, sembró dudas sobre el funcionamiento de la sociedad, que fueron rebatidas por la defensa. Su relato, una de las bases del caso, parte de que la empresa se constituyó para hacer obras de Macarena, pero que en 2003 no funcionaba, y que entonces Pardo actuaba por su cuenta. Velázquez no se responsabiliza de las obras hechas en ese periodo, ni las cobró. Afirmó, por último, que no tenía deudas -lo que debilita la explicación de Pardo, quien asegura que los talones llevaban su nombre para evitar que se los quedase el banco y pagar a los empleados-. Aún más, afirmó haber comunicado en 2003 al Consistorio que la empresa no era responsable de las obras y haber pedido que se usasen sólo talones con el nombre completo de la firma.

La defensa empleó dos recursos para rebatir estos argumentos. Por un lado, el acuerdo de enero de 2005 por el que se disolvió la empresa y en el que se recogía que Pardo había sido "apoderado" de COS hasta junio de 2003 y en el que se reconocían las obras realizadas en ese tiempo. Por otro, la sentencia que condenaba a la empresa a pagar a los empleados no dados de alta en 2003.

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