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Cultura

Una joyita teatral

Con 'Nidos', a Teloncillo Teatro le sobra talento, experiencia y dominio del género.

el 23 dic 2014 / 19:39 h.

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'Nidos' **** Lugar: feSt/Teatro el Duque-La imperdible, 20 de diciembre. Compañía: Teloncillo Teatro. Idea e interpretación: Ana Gallego y Ángel Sánchez.Diseño gráfico, ilustración y escenografía: Isidro  Alonso Aunque últimamente el teatro infantil suele tener una buena acogida, siempre es un reto montar una obra dirigida a los más pequeños. Pero a Teloncillo Teatro le sobra talento, experiencia y dominio del género. No en vano lleva casi veinte años dedicándose en exclusiva al teatro infantil, lo que le valió el Premio Nacional de Artes Escénicas para la Infancia y la Juventud el año pasado. Con esta obra se dirigen a los más pequeños. Está concebida para una banda de edad que abarca desde los seis meses a los seis años. Fieles a su estilo, la dramaturgia gira en torno a la música y la poesía. En esta ocasión han partido de poemas de Carlos Reviejo y Gloria Fuertes. Con ellos envuelven a los niños en su particular universo escénico, donde la imaginación y la fantasía toman cuerpo en los objetos y las canciones, de la que se desprende un contenido temático que apunta a los nidos, o lo que es lo mismo, a todo aquello que conforma el principio de la vida. Además de los temas musicales, la puesta en escena se sirve de un sinfín de efectos sonoros que Ángel Sánchez realiza en directo mediante la manipulación de una serie de objetos cotidianos, a la manera de los antiguos técnicos de radio. Con todo ello reproduce un ambiente bucólico y da lugar a la aparición de una serie de objetos que tienen el poder transformarse en otra cosa en las manos de Ana Gallego. Como la cigüeña, que en realidad es una percha, la araña, que sale de un paraguas, o el nido y los huevos que estaban camuflados en una cesta. Un gran árbol de madera situado en el centro del escenario los va recogiendo y, como por arte de birlibirloque, el espacio escénico se va llenando de cosas hasta definir una imagen que remite a los cuentos infantiles. El trabajo actoral es tan brillante como contenido. Con ello subrayan la condición poética de la obra. En ese sentido cabe destacar la capacidad de los intérpretes para mantener la atención del público con un lenguaje tan sutil y preciosista. Los niños y niñas se emboban con los objetos y las canciones y no tardan en participar cuando los personajes les animan a formar parte del espectáculo. A juzgar por sus sonrisas y sus exclamaciones se lo pasan bastante bien, tanto que les cuesta bajarse del escenario cuando acaba la función. Lástima que, quizás por aquello de las vacaciones de Navidad, el aforo no llegara a completarse.

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