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Una lectura andaluza de las europeas

Resulta bastante cargante escuchar los comentarios que se hacen en Madrid sobre los resultados del PP en Andalucía. Y lo es porque sin conocer las claves del voto en nuestra Comunidad Autónoma algunos tertulianos tiran por elevación y aseguran que de no ser por el desastre de los populares en estas ocho provincias Rajoy hubiera obtenido uno o dos diputados más...

el 16 sep 2009 / 04:01 h.

Resulta bastante cargante escuchar los comentarios que se hacen en Madrid sobre los resultados del PP en Andalucía. Y lo es porque sin conocer las claves del voto en nuestra Comunidad Autónoma algunos tertulianos tiran por elevación y aseguran que de no ser por el desastre de los populares en estas ocho provincias Rajoy hubiera obtenido uno o dos diputados más.

Es un análisis cuando menos imprudente que demuestra el desconocimiento que existe en el resto de España sobre el electorado andaluz y su comportamiento en los distintos comicios. El PP ha hecho un buen papel en Andalucía el 7-J y decir lo contrario sería negar la evidencia. Hace cinco años, en comicios semejantes, la diferencia con el PSOE era de 18 puntos y en esta ocasión se ha rebajado al 8%. Seguramente este dato no consuele a los partidarios de Javier Arenas, pero es lo cierto que las distancias se van acortando. Y ello sin mencionar los casos de Almería y Málaga donde los populares se han impuesto a los socialistas. El trabajo y la cercanía del líder del PP con los almerienses ha dado sus frutos, de suerte que ha logrado ponerse siete puntos por encima del puño y la rosa.

Andalucía es la región que más problemas presenta para el centro-derecha donde aún no ha gobernado desde el advenimiento del Estatuto. Equivocaciones de libro ante aquel 28-F y confusiones históricas con el papel de la derecha en tiempos remotos, han mantenido al PP como eterno segundón y en ocasiones a distancias siderales del PSOE. Poco a poco se va reduciendo esa diferencia y parece que algo se mueve en la foto fija que ha sido el mapa electoral andaluz desde comienzos de los ochenta.

La práctica desaparición de los andalucistas y el agujero por donde IU va desangrándose camino de la extinción, contrastan con la irrupción de UPyD que en Sevilla, sin ir más lejos, estaría a unas décimas del 5% exigible para entrar en el Ayuntamiento si se hubiese tratado de elecciones municipales. Como es segura la incompatibilidad de Rosa Díez con su antiguo partido, se abre la posibilidad de acuerdos con Zoido, triunfador en las municipales del 2007 y que está haciendo un extraordinario trabajo. De hecho en algunos distritos clásicos del PSOE, el PP ha arañado votos gracias al esfuerzo de su portavoz municipal.

Los designios de la política están escritos en el aire y los vuelcos se pueden producir de golpe o lentamente como parece estar ocurriendo en Andalucía. De ahí que el conocimiento a fondo de las claves electorales de nuestras ocho provincias nos haga valorar el excelente comportamiento que ha tenido el PP el 7 de junio, por mucho que le quede aún camino por andar para llegar a la Junta. El mapa andaluz tiene ya dos gaviotas en Almería y Málaga, y otras sobrevuelan sobre Cádiz, Córdoba y Granada. Las tres grandes asignaturas pendientes siguen siendo Sevilla, Jaén y Huelva, donde el PSOE supera el 50% del voto popular. En estas tres circunscripciones se volverá a jugar el Gobierno de Andalucía cuando seamos llamados a las urnas dentro de tres años.

Periodista

gimenezaleman@gmail.com

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