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Una libertad cuestionada

La decisión de dejar al Cuco libre intenta evitar que esté interno más de lo que debe

el 05 jun 2011 / 19:04 h.

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El Cuco sale del piso de León XIII después de una de las reconstrucciones judiciales en el escenario del crimen.

El cuerpo de Marta del Castillo sigue sin aparecer y, dos años y medio después del crimen, tan sólo uno de los implicados está privado de libertad. La salida del Cuco el pasado jueves deja a Miguel Carcaño, el asesino confeso de la joven, como el único responsable en prisión. Una situación difícil de asimilar, pero ajustada a lo que marca la Ley.

El caso del Cuco es muy similar al de Samuel Benítez que salió de la prisión de Huelva el 11 de diciembre de 2009 , a los diez meses de su detención. Entonces, también era complicado de entender cómo una persona que está imputada por supuestamente encubrir la muerte de una amiga y que además fue capaz de participar en las búsquedas de la joven puede estar en libertad. La clave está en el tipo de delito que se le imputa y en la condena que lleva aparejado el mismo. Es decir, ambos chicos están considerados por ahora como encubridores, con lo que como máximo serían condenados a estar tres años privados de libertad.

Lo que ocurre entonces es que si se prorroga en exceso la situación de privación de libertad preventiva a la espera de que se dicte una sentencia firme, puede ocurrir que acaben cumpliendo más tiempo del que establece la pena final. Una situación similar se dio también con el hermano de Miguel, Javier Delgado, que pasó tres meses en prisión y fue el primero en abandonarla. Y es que la Ley establece que el tiempo que se pase en prisión o un centro debe ser descontado de la condena definitiva.

Distinto es el caso de Carcaño. Él ha confesado que acabó con la vida de Marta del Castillo, por lo que se le imputa un delito de asesinato. A esto se suma las supuestas violaciones que él mismo confesó, lo que hace que las acusaciones le reclamen más de 52 años de condena . Por mucho tiempo que cumpla en situación de prisión preventiva nunca va a superar los años de condena a los que presumiblemente será condenado. Incluso en el caso de que las violaciones no se puedan probar y que en lugar de asesinato se le condene por un homicidio, no lo superaría, ya que en ese caso podría ser condenado hasta a 15 años de prisión. Menos probable es que el magistrado que sea designado para su juicio lo condene a los tres años que pide su defensa.

Pero volviendo al caso del Cuco hay que recordar que por ahora es el único sobre el que pesa una sentencia, que aún no es firme. Dicha resolución judicial le condena a tres años de internamiento por un delito de encubrimiento , ya que el juez cree que no hay pruebas suficientes de que el menor cometiera las dos violaciones y el asesinato de los que le acusaban y por los que tanto la familia como la Fiscalía le reclamaban seis años, el máximo que marca la Ley del Menor. Hay que tener en cuenta que el Cuco ya llevaba 28 meses internado entre el centro de menores y luego el piso tutelado, por lo que si continuaba en este último podría darse el caso de que si se confirma la sentencia cumpla más de lo debido.

De hecho, la propia familia de Marta no se opuso a su puesta en libertad. Y no lo hizo precisamente para evitar ésta situación, ya que entonces el menor acabaría cumpliendo su condena en un piso tutelado en lugar de un centro con unas medidas mucho más restringidas. Además, aún está por ver cómo le va a contar el tiempo que ha pasado en el piso tutelado, es decir, si cada día tiene el mismo valor que un día en un centro o si cada dos en el piso hacen por uno en el centro. De cómo se compute dependerá cuánto tiempo le resta de condena en caso de que se confirme la sentencia.

Además, con el Cuco no hay que olvidar la circunstancia de que cuando ocurrieron los hechos él era menor de edad -ahora ya no porque en mayo cumplió los 18 años-. Según la Ley, el tiempo máximo que puede estar en preventivo es de nueve meses y, en cambio, ya ha estado 28. Eso sí, aunque ya sea mayor de edad, si es condenado volverá a un centro y no a prisión.

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