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Una nube de mala suerte

Remite la erupción del volcán islandés, aunque hay que estar alerta.

el 23 may 2010 / 18:53 h.

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Tres personas observan muy de cerca la erupción del volcán.

El volcán islandés Eyjafjallajökull seguirá siendo noticia al menos durante un tiempo, aunque ayer remitió su actividad. Esta nueva situación no garantiza que no vaya a haber otra erupción, por lo que habrá que estar alerta ya que todavía puede enturbiar el inicio de las vacaciones de muchos europeos si la ceniza vuelve a ser arrastrada por el viento hacia zonas con un importante tráfico aéreo, tal y como ocurrió a mediados del mes de abril, cuando se inició la crisis que obligó a cancelar miles de vuelos.


El investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) José Luis Fernández Turiel, que coordinó una expedición científica a Islandia a primeros de mayo para estudiar in situ la erupción del volcán, explica que los datos recogidos evidencian el ascenso de nuevos pulsos de magma hacia la superficie, que permiten predecir su continuidad durante varias semanas más, aunque aclara que es imposible pronosticar si esta situación parará pronto o si por el contrario se prolongará durante mucho más tiempo.


Fernández Turiel comenta que la "mala suerte" de esta erupción es que las masas de aire han arrastrado la ceniza volcánica hacia una zona con mucho tráfico aéreo, "a lo que se une que la nube está a la misma altura que a la que vuelan los aviones". En erupciones anteriores del Eyjafjallajökull y de otros volcanes no se produjeron situaciones similares porque la ceniza fue empujada hacia lugares apartados o fue a una altura superior o inferior a la que vuelan los aviones, señala este científico, quien afirma que desde finales del año pasado se conocía que podía haber una erupción del Eyjafjallajökull, porque se detectaron pequeños temblores, "pero se desconocía que pudiese haber una erupción explosiva como la que se ha producido", cuya nube volcánica se ha desplazado más de 3.000 kilómetros. Recuerda que este volcán también tuvo una subida de magma en los años 90, "pero no hubo erupción".


En ese sentido aclara que en el planeta al año se producen entre dos y cinco erupciones explosivas, pero ocurren en zonas alejadas, donde no provocan problemas. Como curiosidad cuenta que en Hawai hay un volcán que lleva echando lava desde hace más de 20 años, pero dice que de él se habla poco porque no está produciendo graves incidencias.
Respecto a los problemas medioambientales que puede provocar esta nube volcánica, Fernández Turiel señala que sólo repercute en las áreas más cercanas al Eyjafjallajökull.

"La ceniza está provocando que el PH del agua suba y puede aportar elementos potencialmente tóxicos, por lo que a los habitantes de la zona afectada se les está abasteciendo de agua en cubas", informa. Sobre el daño que pueda producir en la fauna, este científico del CSIC manifiesta que las inmediaciones del volcán no es la zona de mayor biodiversidad del país, "hay fundamentalmente aves migratorias y éstas se han desplazado a otros lugares".


Respecto a la suspensión de los vuelos por los efectos negativos de esta ceniza volcánica en los motores de los aviones, Fernández Turiel entiende que se ha actuado de forma adecuado, velando siempre por la seguridad y sin correr riesgos.

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