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Una provincia con músculo

El denominado acertadamente Día de la Provincia es una celebración joven en Sevilla. Se puso en marcha hace sólo cinco años. Pero en este corto espacio de tiempo se empiezan a visualizar ya las grandes ventajas de que los municipios sevillanos caminen unidos.

el 15 sep 2009 / 05:19 h.

El denominado acertadamente Día de la Provincia es una celebración joven en Sevilla. Se puso en marcha hace sólo cinco años. Pero en este corto espacio de tiempo se empiezan a visualizar ya las grandes ventajas de que los municipios sevillanos caminen unidos. La jornada es una brillante iniciativa a juzgar por la respuesta de la que disfruta hoy en todo el espacio provincial. Es justo reconocer por ello el papel desempeñado por la Diputación y su presidente Rodríguez Villalobos en su empeño sin tregua por colocar la fiesta de la provincia en el lugar del calendario que se merece. Una tarea que en un principio parecía harto complicada teniendo en cuenta el enorme peso de la capital y de los potentes núcleos de población que la rodean. Pero el desafío estaba justificado y además era posible. Una provincia que mira unida al futuro tiene más posibilidades de superarlo con garantías y con menos problemas que si cada reino municipal camina por su cuenta. Los pueblos andaluces no son ni de lejos lo que eran hace sólo tres décadas, gracias al desarrollo del municipalismo que propició la democracia y las estratégicas ayudas económicas europeas y estatales. Hoy más del 70% de la población aspira en Sevilla a vivir en poblaciones de no más de 20.000 habitantes. Una buena prueba de que los pueblos medianos y pequeños cuentan con los servicios suficientes para cumplir las expectativas de los/las sevillanos del siglo XXI. Hacer provincia es unir a los núcleos de población, respetando sus ricas singularidades. Y significa multiplicar la fuerza para sortear el futuro. En Sevilla, los desafíos pasan porque los ayuntamientos, una vez conseguidas las infraestructuras básicas, resuelvan asuntos vitales como la financiación municipal, la complicada gestión del agua, la preservación de los tesoros medioambientales y artísticos y sobre todo, el reto del urbanismo sostenible -tras los excesos del ladrillo durante la última década- y la implantación de las nuevas tecnologías que evite la amenazante brecha digital. Estando juntos los recursos disponibles serán muchos más rentables para todos. El Día de la Provincia es un óptimo instrumento para actualizar esa imprescindible unidad de acción.

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