Economía

Una reforma que no convence

Expertos coinciden en que la nueva norma laboral es «insustancial»

el 05 jul 2010 / 19:01 h.

Rodríguez-Piñero, González Biedma, Soler y Durán, hablaron sobre la reforma ayer en Sevilla.

No convence a los expertos y, aunque necesaria, casi todas las voces a excepción de las provenientes del Gobierno coinciden en que la reforma laboral aprobada el pasado mes por el Consejo de Ministros no da solución a los principales problemas que tiene el mercado laboral en España. Así se puso de manifiesto ayer en Sevilla durante una jornada de la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) y Adecco, a la que acudieron más de 250 directivos y en la que se señalaron las principales deficiencias que presenta la norma.

Para Federico Durán, socio de Garrigues, la reforma debería hacer hincapié en los puntos débiles del mercado laboral, esto es, la falta de flexibilidad interna de las firmas, la desconfianza empresarial a la hora de contratar y la negociación colectiva, "poco sensible a las circunstancias".

Sobre estas cuestiones afirmó que la reforma recoge "cambios insustanciales". En lo referido a la flexibilidad, apostó por la potenciación de la movilidad y subrayó que se mantiene una amplia intervención administrativa, lo que dificulta estos procesos. Además, añadió que se le ha dado más capacidad de entrada a los sindicatos en empresas donde no tenían representación gracias a la posibilidad de arbitraje voluntario como mediación de un conflicto. Asimismo, apuntó que se hace más rígida la contratación temporal, mientras que en la indefinida "los cambios son inexistentes, a excepción de la entrada del Fogasa por un periodo muy concreto".

En lo que se refiere a la negociación colectiva, incidió en que no la afronta como debería, al igual que otras reformas acometidas en el pasado y que "fracasaron por ello". Las principales olvidadas de la reforma, según Durán, son las pymes, y abogó por suprimir el control judicial universal y la intervención administrativa excesiva.

Por su parte, Eduardo González Biedma, consejero de Cuatrecasas-Olivencia-Ballester, coincidió en que la reforma "se ha quedado a mitad de camino", a pesar de que "perdurará en el tiempo" y de que ha tenido "más ruido que nueces". Así, denunció la falta de flexibilidad y de relación entre salarios y productividad y, aunque reconoció que el aumento del empleo no se puede legislar, "hay normas que pueden entorpecerlo". De este modo, señaló que hay errores basados en "arquetipos" como "el paradigma" de trabajo para toda la vida.

Indicó que una de las novedades está en que se puedan acometer extinciones preventivas de contrato, "aunque lo veo difícil", y coincidió con Durán en la "excesiva" intervención de la autoridad laboral en los despidos colectivos, lo que "provoca desconfianza a la hora de contratar".

Por último, el catedrático de la Universidad de Huelva Miguel Rodríguez-Piñero, explicó el cambio que supone la reforma en los operadores del mercado laboral. "Se ha presentado como una gran reforma y no lo es; es fallida", dijo, en la línea que sus compañeros de mesa. Así, dijo que la norma no afecta a los Servicios Públicos de Empleo, "a pesar de las críticas", y se centra en las agencias de colocación, "pero deja fuera a las ETT". "No parece que vaya a crear un mercado laboral competitivo", sentenció.

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