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Una Ronda para el peatón y el Metro en superficie

¿Cómo sería una Ronda histórica sin apenas coches, con un amplio espacio para peatones, y con una plataforma central para el Metro en superficie? El Ayuntamiento tiene un diseño encima de la mesa en el marco de un proyecto integral encargado por Urbanismo. Es sólo un borrador, pero transformaría la movilidad en el Casco histórico.
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> > El análisis: Peatonalizaciones mejorables

el 16 sep 2009 / 08:18 h.

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¿Cómo sería una Ronda histórica sin apenas coches, con un amplio espacio para peatones, y con una plataforma central para el Metro en superficie? El Ayuntamiento tiene un diseño encima de la mesa en el marco de un proyecto integral encargado por Urbanismo. Es sólo un borrador, pero transformaría la movilidad en el Casco histórico.

El proyecto, incluido en un anteproyecto de reordenación integral del viario de la ciudad basado en el PGOU que estudian ahora los técnicos de varias delegaciones, concede a la Ronda histórica un papel de puerta de la ciudad peatonal, de interconexión entre los barrios y el Centro con un extenso espacio peatonal y, sobre todo, con una gran plataforma central para el transporte público por la que circularía la línea 3 en superficie junto a carriles buses para las líneas urbanas. La circulación de vehículos privados se canalizaría por las rondas exteriores y la Ronda histórica apenas quedaría como un espacio de tránsito entre el casco histórico y los barrios -que contarían con itinerarios peatonales que permitirían llegar hasta el Centro-. Sería una compleja transformación integral de la movilidad en Sevilla -no sirve enfocarla como una sucesión de medidas aisladas- con los coches aparcados en un perímetro exterior y ciudadanos usando medios públicos y sostenibles para llegar al Centro de la ciudad, donde el tráfico estaría restringido, y no habría aparcamientos rotatorios subterráneos, ni zona azul.

Es una propuesta de trabajo políticamente incorrecta. En primer lugar, porque contraviene los objetivos políticos marcados por el Gobierno de la ciudad sobre la línea 3 del Metro. El alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, y el delegado de Urbanismo, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, han reclamado públicamente a la Junta que el Metro debe ser subterráneo en el casco histórico para no provocar un caos de tráfico. La Consejería de Obras Públicas aún no ha respondido. Pero el citado informe encargado por Urbanismo -fechado en diciembre de 2008 y repartido entre varias delegaciones la pasada semana- da una vehemente contestación a los planteamientos municipales: "La solución de superficie para el trazado del Metro se ha estimado como la optima por múltiples factores, entre los que destacan la correcta relación de intercambio con otros modos y sobre todo los condicionantes económicos (...) Debe quedar claro que los trazados subterráneos como mecanismo para mantener la fluidez del tráfico en superficie es una aberración del concepto de la movilidad sostenible, ya que consolida un posicionamiento dual y perverso".

Trasladado a la Ronda histórica este principio de movilidad sostenible tiene una traducción clara: "Se debe conseguir integrar funcional y espacialmente las plataformas de autobuses, microbuses y la futura línea 3 de Metro ligero con una plataforma reservada para el transporte colectivo en superficie con una serie de intercambiadores previstos: Puerta de la Macarena, Puerta Osario, Puerta Jerez y Prado. Será una plataforma verde donde peatones, ciclistas y usuarios del transporte público se muevan con amabilidad".

Hay un segundo elemento que hace chocar este anteproyecto técnico con los criterios políticos hasta ahora definidos. El diseño del sentido único en las grandes vías -que ha sido uno de los grandes éxitos del Gobierno local en este mandato pilotado por la Delegación de Movilidad, que dirige Francisco Fernández- se ha trazado concediendo un papel relevante a la Ronda histórica, con hasta cuatro carriles en algunos tramos y con vías específicamente destinadas al transporte público. Toda una reordenación que el anteproyecto desmonta: "Es necesaria suprimir la facilidad actual para usar la Ronda del Centro en viajes con orígenes y destinos exteriores, al disminuir sensiblemente los tráficos de paso que atraviesan el Centro y que el actual esquema del viario permite (...) El plan propone cambiar su función actual y su diseño, modificando las prioridades de tráfrico y los repartos modales. Se pretende conseguir una Ronda histórica más equilibrada en todos los sentidos, especialmente a los modos no motorizados, y ayudar a integrar con efectividad y espacio para los usuarios al transporte público".

El sentido único pierde su validez. Y la Ronda debería rediseñarse en todos sus tramos. El documento determina cómo, empezando por las áreas "más deterioradas por el uso intensivo del automóvil": "Resolana, María Auxiliadora, Recaredo, Menéndez Pelayo deben posibilitar la función de paseo, hoy perdida por falta de continuidad de los espacios peatonales y por los impactos del exceso de tráfico en circulación. También permite recuperar para el peatón espacios urbanos centrales como la Puerta de la Carne, el cruce de José Laguillo con la ronda y el entorno de la Puerta de Carmona -todos ellos previstos en el PGOU-. Según esta propuesta, "desde Resolana hasta La Florida se deben reducir a dos los carriles". Aunque eso sí con "sentido único" que permita "compatibilizar la función de accesibilidad al Centro histórico y barrios colindantes y ampliar los acerados y paseos". Torneo quedaría, sin embargo, como puerta de entrada al centro de la ciudad: "Debe poder asumir posibilidades de conexión transversal, es decir, un eje con permeabilidad transversal que ayude a integrar la Cartuja en el Centro".

Todos los tramos deben ser modificados, según este estudio. Un rediseño del mapa de Sevilla, con la Ronda como nuevo eje de una ciudad para peatones, ciclistas y transporte público, con cada vez menos coches en las calles, que debe ahora ser revisado por los técnicos de las áreas y enfrentarse a criterios políticos en parte completamente contrarios.

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