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Una salida en falso a las puertas de una campaña

el 26 feb 2012 / 16:39 h.

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El 2 de noviembre de 2010, Juan Ignacio Zoido, ante un entusiasmado auditorio del Foro Antares respondió con contundencia al ser requerido por uno de los asistentes. “¿De dónde se sacarán los recursos para sanear el Ayuntamiento”, le plantearon. “De reducir el capítulo de personal destinado a altos cargos”. Se escucharon fuertes aplausos. Tres meses después, ya más cerca de las elecciones, el 14 de febrero, aprovechó uno de los planos del debate televisivo contra el resto de candidatos para, DNI en mano, lanzar una promesa: “Este será el único documento válido para trabajar para la administración”. Son sólo dos ejemplos. La austeridad en los puestos directivos y la supresión de cualquier indicio de trato de favor en una administración que debían dirigir exclusivamente gestores fueron dos de los símbolos del discurso del ahora alcalde durante su periplo por la oposición. Y en apenas dos semanas puede haberlos dinamitado. El PP tiene ya un sueldo de 150.000 euros que roza el que tantas veces se criticó de Manuel Marchena en el gerente de Fibes –sin que la comparación entre ambas figuras vaya más allá de lo que representan en cuanto al gasto en directivos– y ya cuenta con su modelo de contrataciones de afines.

Las dos situaciones, reveladas en buena medida por un grupo socialista que ha decidido adoptar un perfil más agresivo del que había protagonizado hasta ahora y por una IU que ha detectado que se estaba abriendo una delicada grieta en el seno del gobierno, le han estallado a Zoido a las puertas de una campaña electoral, en la que vuelve a ser el rostro del PP en toda la provincia. De ahí la relevancia de las respuestas que el alcalde y su equipo debían dar a lo largo de esta semana. Por un lado, en el caso del sueldo del gerente de Fibes y de otros altos cargos de empresas que rebasan los límites salariales establecidos por el Gobierno de Mariano Rajoy se ha justificado la incoherencia. Por otro, en el caso de las contrataciones, se ha decidido asumir parcialmente un error y ponerle un parche obligando a cinco familiares de cargos y concejales del PP a dimitir, sin ni siquiera revisar uno a uno los casos. Lo cual, dicho sea de paso, puede generar injusticias. Porque no se trata de que todos los familiares sean enchufados, ni de que todos los militantes del PP hayan sido colocados en los distritos, sino de que la masiva presencia de afines, militantes y familiares en distritos apunta a una actuación organizada que probablemente tenga sus responsables. Más allá de si la prima o el cuñado de un concejal está o no enchufado en un distrito.

Pero sobre todo, el PP ha optado por aprovechar las debilidades del discurso de la oposición. Aunque el grupo socialista se haya renovado, ninguna de esas dos prácticas le son ajenas, simplemente porque han sido habituales en todas las administraciones. El PSOE avaló sueldos disparatados durante años, en lugar de promover un nuevo modelo salarial como el que se debatió en septiembre de 2009 en el seno de la Federación Española de Municipios y Provincias para que nadie cobrara más que el alcalde. Y también permitió contrataciones de afines en distintos órganos y sociedades al margen de su perfil técnico. Lo mismo puede ocurrir en el caso de IU. Tenía con el vicegerente de Urbanismo, Gabriel Báez, uno de los sueldos más elevados de los cargos de una federación cuyas altas remuneraciones son una fuente de ingresos legal y públicamente asumida para el partido –por ser cargo orgánico se cede un elevado porcentaje obligatoriamente–. Y militantes y afines tenían vías para acceder a puestos. Pero ahora mismo, las denuncias sobre el pasado, por muchos papeles que se muestren y que se anuncien no pasan de ser una evidente cortina de humo.

Sin embargo, lo que en ningún momento ha planteado el gobierno ha sido una solución de verdad a dos debates que, es cierto, llevan años presentes en la administración local. Pero nunca se han resuelto. Y Zoido, precisamente llegó con el compromiso de que sabría hacerlo. Si hasta el Gobierno central de su propio partido, y la federación de municipios y provincias que el regidor encabeza han planteado en numerosas ocasiones, la última hace sólo una semana, la necesidad de regular de verdad los salarios estableciendo una tabla ajustada a la situación económica de la administración y a las responsabilidades de los cargos, ¿por qué no se puede hacer ahora? Si se ha demostrado que se ha retomado el sistema heredado de contratos a afines y familiares a través de empresas, ¿por qué no se buscan de verdad responsables y se fijan medidas para que no vuelva a pasar gobierne quien gobierne?

En twitter: @jalonso2

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