viernes, 14 diciembre 2018
15:51
, última actualización
Deportes

Una semana con el zurrón

El Sevilla afronta el primero de tres encuentros en siete días antes de dejar de competir por las vacaciones navideñas.

el 06 dic 2014 / 20:57 h.

reyes_Mbia Reyes bromea con Mbia durante un entrenamiento. Foto: Manuel Gómez. La Navidad, por muy lejos que aún nos parezca, está a la vuelta de la esquina. El tiempo de descanso, con largas reuniones junto a la familia, donde el fútbol es el último tema de preocupación, aunque una conversación muy recurrente, está cerca para el Sevilla. Más que del resto. Exactamente dentro de una semana se acabó la competición oficial para los hombres de Unai Emery. El Mundial de clubes que disputa el Real Madrid deja a los nervionenses con siete días más de descanso que sus competidores en la Liga. Hasta la previa de Reyes no tendrán que volver a competir, por lo que todo lo bueno que se lleven esta semana les durará tres más. Un buen regalo navideño sería llegar con el zurrón lleno, o lo que es lo mismo en clave sevillista, terminar el año con 32 puntos (tras vencer al Rayo hoy y al Eibar en siete días en el Sánchez-Pizjuán) y agarrar con fuerza el pase a la siguiente ronda tras superar al Rijeka, también ante su público. Lo de quedar ya primero de grupo entra dentro del capítulo de lo que no depende del propio Sevilla, aunque en la carta a los Reyes Magos o Papá Noel seguro que aparece. Un regalo por adelantado. Si el zurrón se llenase hasta ese punto, no hay duda de que las fiestas serían bastante más apacibles. Pero lo primero es lo primero. Y siguiendo el discurso de uno de los responsables del buen caminar del Sevilla por la Liga y el resto de competiciones, Unai Emery, no mira más allá del encuentro que tiene este domingo. El entrenador nervionense está preparando con mimo este encuentro, consciente de su importancia. Sabe que llegar al parón más importante del año con los deberes hechos traería un sosiego al equipo y al club que no ha tenido en todo el mes de noviembre. En su día se impuso la norma de que cada derrota era una crisis. Y casi que sigue igual. Menos mal que la goleada ante el Granada y el paseo copero han hecho olvidar el mal juego del equipo en los últimos choques. No llega el Sevilla como un Ferrari, más bien todo lo contrario. Han sido hombres casi defenestrados como Reyes los que han sacado del atolladero y la empanada mental a un equipo que a veces adolece de un líder en el campo que tire de ellos. Ha tenido que ser un hombre de la casa el que ha resuelto la papeleta y ahora reclama, con justicia, su lugar en el once. Habrá que ver si Unai hace caso a su conciencia o se decide por su manual. Ambos son contrapuestos y normalmente el vasco hace más caso a lo dogmático que a lo sentimental. Mañana para dar un golpe en la mesa y asegurar la Champions. Vallecas, además, trae buenos recuerdos.

  • 1