jueves, 25 abril 2019
12:20
, última actualización
Deportes

Una semana para ser algo más que una buena teoría

El Betis ha configurado una plantilla prometedora y compensada, pero llega a la Liga sin haber ganado a un solo rival de Primera en todo el verano

el 11 ago 2013 / 23:10 h.

Pepe Mel, durante la etapa en Montecastillo / Marcamedia Pepe Mel, durante la etapa en Montecastillo / Marcamedia La pretemporada del Betis es historia y para Pepe Mel y sus futbolistas ya no hay más horizonte que el primer partido de Liga. Quedan seis días y horas para la visita al Real Madrid y nadie mejor que el míster para extraer conclusiones tras dos meses de entrenamiento, casi uno de ellos en Inglaterra. Desde fuera da la impresión de que la dirección deportiva ha configurado una buena plantilla, con hombres con suficiente experiencia en el fútbol de alto nivel (Verdú, Dídac, Xavi Torres, Steinhöfer...) y con jóvenes prometedores y hambrientos por hacerse un nombre en Primera (Chuli, Juanfran, Cedrick...). Pero también parece que las buenas sensaciones que, en teoría, da el grupo no se han trasladado a lo que de verdad importa: el juego y los resultados. El balance estival se resume en que el Betis no ha ganado a ningún equipo de su nivel, o sea, de Primera. Perdió ante el Hull City (3-0) y el Everton (2-1) y empató con el Fulham (1-1) y el Sporting de Braga (0-0). Sí ganó a los dos segundas que se cruzaron en su camino, ambos ingleses. Los resultados no han sido los mejores, pero los amistosos no dan ni quitan puntos en la Liga. Es mejor fijarse en el juego. Mel apuesta por el espíritu del Betis de hace dos campañas, aquel equipo atrevido que presionaba muy, muy arriba. La implicación de los futbolistas es innegable y en Goodison Park, de hecho, el ahogo del Everton resultó patente. Pero no llegó el gol y eso, en el Betis de Mel, siempre ha representado un problema. La ausencia de Rubén Castro es una buena excusa, pero el estado del canario es pura incógnita y el equipo debería acostumbrarse a marcar sin él. La falta de puntería no es el peor pecado. El sistema defensivo, sobre todo en el juego aéreo y a balón parado, ha presentado demasiadas grietas y se intuye que es la gran obsesión del míster. Quizá la baja de Amaya (dos lesiones) haya influido en este pobre rendimiento atrás. El centro del campo, con la consolidación de Nosa como eje y la confirmación de la trascendencia que tendrá Verdú, no debe preocupar a Mel, que además ha  recuperado a Matilla y cuenta ahora con Xavi Torres. El Betis, por tanto, respeta su apuesta por jugar con buen  gusto, pero la fragilidad en los dos extremos del campo (defensa y ataque) genera incertidumbre sobre su competitividad. Yen diez días se verá con el Real Madrid y empezará a decidir su futuro en Europa...

  • 1