Televisión

Una sevillana a por la definitiva

Fátima, una joven de Lebrija, es finalista de ‘Fama 3’, que hoy elige al ganador.

el 23 ene 2010 / 23:12 h.

"La niña ya es ganadora", le decía Loli (ama de casa) a Marco (carpintero). O era al revés. Da igual porque los dos están igual de convencidos. A sólo unas horas de que haya vencedor de Fama 3, sus fans más incondicionales ya tienen su veredicto particular que, si no objetivo, seguro es el más corazonado. Fátima, la "alegría" de su casa, ya se ha marcado "el mejor de los pasos" que pueda tener cualquier coreografía: alcanzar su sueño, y eso "nadie se lo puede quitar".


Eso es porque desde pequeña, además del de la música -que lleva en la sangre, dice su madre-, ha seguido "el compás de su corazón", que "late al ritmo del funky de Rafa Mendez", sobre todo. Esta ilusión se aviva especialmente en ella por su corta edad, algo que, según su padre, también le ha llevado a enfrentarse "con menos picardía" a las situaciones que se derivan de la convivencia y, cada vez más, de la competición. Porque eso es lo que es Fama ¡a bailar!, una lucha entre compañeros y amigos también rivales, entre los que sólo uno podrá alcanzar el clímax en lo que mejor saben hacer: bailar.


Marco reconoce que le ha sorprendido que "su llaverito" -así le llama- haya sido capaz de capear hasta el final los contratiempos surgidos dentro de la escuela; pero su madre, conocedora de ese instinto de mujer coraje, sabía de antemano que su hija "jamás tiraría la toalla". Precisamente por esa garra Fátima tendrá esta noche la oportunidad de proclamarse triunfadora. Para ello bailará la definitiva -que no la popular cuarta sevillana- y lo hará con la "misma ilusión que el primer día". Eso sí, con más conocimientos que cuando se subió aquel día en el coche que la llevaría al programa, con dieciocho recién cumplidos.


Desde entonces "se echan en falta sus brincos, saltos y bromas", ya que ella "es muy casera y siempre le ha gustado mucho ir con nosotros a los sitios -explica Loli- incluso los fines de semana, que era cuando su padre y yo la llevábamos estos últimos meses a la academia Esencial Dreams en Jerez, las únicas clases que ha tomado". Con 13 años "quisimos apuntarla en Sevilla", pero lo cierto es que "siempre nos ha cogido todo muy lejos", apunta ahora Marco.


Pura pasión. Fátima ayudaba a su padre en la carpintería y entrenaba con él -fue culturista, al igual que su mujer- en el gimnasio propio de la familia, donde también ensayaba sus coreografías. "Tanto le gustaba el mundillo que terminó impartiendo ella las clases de aerobic de las que mi cuñada y yo éramos monitoras", relata Loli entre risas. Nunca ha dejado de picarle el gusanillo y los programas y vídeos que veía -de artistas como Shakira- no han hecho más que disparar sus ganas.

Tras superar un "duro golpe" que le llevó a operarse en diciembre de 2008 de un tumor en el vientre y le impidió presentarse inicialmente al casting, no quiso dejar pasar esta vez el tren de Fama, ¡a bailar!, al que se subió hace casi cinco meses en Madrid.

En todo este tiempo Loli y Marco sólo la han visto dos veces. La primera fue a los tres meses de programa, cuando por haber ganado el tribunal de convivencia, Fátima fue premiada con una visita de sus padres y de su perrita, Kuki, a la que "también pagaron el billete" y con la que "la niña se volvió loca". Y en Fin de Año, Marco y la madre de otro bailarín, Víctor, prepararon una exhibición de culturismo con la que ambos "alucinaron".

Y de ahí hasta hoy, cuando los padres de la sevillana se encuentran ya en Madrid para ver allí la finalísima. Como últimos consejos, Marco le recomienda que disfrute siendo ella misma, mientras que Loli se emociona al ver que "mi peque se ha hecho muy grande". Ahora, a esperar la última palabra del público a través de sus votaciones, abiertas desde la expulsión de Sarai -tras ser retada y vencida en el último Desafío por Leti- el pasado viernes.

Pero antes, Paula Vázquez despertará unas cuantas veces más nuestro yo más animado con ese ‘enérgyco' -como dice su compañero Rafa- Fama... y ¡a bailar!, para presentar los que serán los últimos pasos de baile de los chicos en la Escuela.

Las claves de la final. Siete parejas –14 bailarines– se lo juegan todo en la final de la tercera edición de Fama, que contará con la actuación de David Bustamante. Si en el público recae la responsabilidad de elegir al ganador, al jurado le toca decidir cuál es la mejor pareja de baile, la cual será premiada con un viaje a Londres para asistir a los mejores musicales de la ciudad. Hacia el final del programa, los seis alumnos menos votados serán eliminados y se conocerá a los ocho finalistas. Tras el recuento de votos, Paula Vázquez dirá el nombre del mejor bailarín, que dispondrá de 30.000 euros para estudiar danza en la escuela de baile que elija.

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