Salud

Una unión que abre puertas

Las asociaciones suplen la falta de acciones dirigidas a los pacientes que padecen afasia.

el 05 may 2014 / 21:47 h.

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La asociación Arpa tiene su sede en la Gota CEM, en el Parque Empresarial Morera&Vallejo. / José Luis Montero La asociación Arpa tiene su sede en la Gota CEM, en el Parque Empresarial Morera&Vallejo. / José Luis Montero Sin médicos que les asesoren ni centros con tratamientos efectivos –salvo algunos que no están al alcance de los bolsillos del ciudadano medio–, las personas con afasia, una secuela que imposibilita al paciente comunicarse con el resto del mundo, han comprobado que no tienen muchas puertas abiertas. Tanto que, ante el desconocimiento de este trastorno, los familiares se vuelcan en internet a la búsqueda de respuestas que no les da su entorno. Por ello, los que ya han visto cuál es el problema, crean sus propias puertas, a través de la constitución de entidades y asociaciones que ayudan a difundir eso de qué es la afasia y, lo más importante, cómo combatirla. Lo más parecido a una escuela de pacientes pero con todo el equipo, técnico y humano, para sacar a los pacientes afásicos de ese hoyo de aislamiento e incomunicación.De ahí, de la preocupación de pacientes y familiares, se ha arrojado un poco de luz en torno a esa secuela, que en el 80% de los casos se genera por ictus o accidentes cerebrovasculares. «La afasia no se entiende hasta que no la sufres en persona o la padece un familiar», indica sin cortapisas Paloma Blanco de Córdova. Ella es presidenta y fundadora de la Asociación Ayuda Afasia, que se constituyó hace siete años para cubrir ese vacío que no llenaban los especialistas. Blanco de Córdova también padece afasia. Desde los 14 años, aunque con la satisfacción de que ha recuperado el habla gracias, en buena parte, a que se pudo permitir «un tratamiento privado y costoso». Sin embargo, vio en sus compañeros «el dolor y la frustración» de quedarse estancados en su recuperación, al carecer de esta atenciones. De este deseo, el de echar una mano a estos pacientes afásicos, nació la asociación, ubicada en Madrid, que no se queda en un punto de encuentro sino que cuenta con un programa de tratamientos, que están dirigidos por la psicóloga Helena Briales: desde un programa intensivo de rehabilitación de la afasia, tanto en sesiones de grupos como individuales con los terapeutas, hasta un programa en el que se aborda la prevención –para que no se repitan los accidentes cerebrovasculares que puedan agravar la situación del paciente– o programas de apoyo para familiares o cuidadores. Todo enfocado a «recuperar su calidad de vida y romper con el aislamiento que padecen». Para alcanzar este cometido, Blanco de Córdova incorpora una nueva pata: las actividades de ocio. Un extremo que hace nada no se tenía en cuenta. «Desde la asociación organizamos salidas a museos, visitas a exposiciones... como una manera más de integrar y de ayudar a la recuperación de un trastorno crónico como la afasia», manifestó la presidenta de la Asociación Ayuda Afasia, en la que actualmente se están tratando in situ a 60 personas. Una estrategia que ayuda al afásico. Con todo ello, la entidad sirve de alternativa a centros privados «que son buenos pero costosos» y otras asociaciones que «están haciendo un extraordinario trabajo pero que tienen un cupo reducido de personas para tratar». Algo que, en la Asociación Ayuda Afasia, de momento, no pasa. «Las puertas están abiertas para que venga todo aquel que lo desee o necesite», afirma. Este modelo ha servido de guía para la reciente fundación de la Asociación para la Rehabilitación y Prevención de la Afasia (ARPA), que se constituyó hace apenas unas semanas en Sevilla. Con sede en el edificio de la Gota CEM, en el Parque Empresarial Morera&Vallejo, ARPA cuenta con fisioterapeuta y neuropsicólogo para hacer ese abordaje integral de la afasia. De hecho, ha contado con el asesoramiento de profesionales de la asociación madrileña. Y se nutre de sus consejos. Dispone de programas de actividades de rehabilitación de la comunicación individuales, con apoyo de las nuevas tecnologías, pero también se incluyen programas de rehabilitación de la disartria y programas en grupo. También destacan las sesiones intensivas, un programa de 30 horas que se realiza en dos semanas. ARPA también tiene una unidad de apoyo a las familias, además de clases de yoga, feldenkrais y danza para mejorar la autopercepción del cuerpo y actividades de ocio.   AL DETALLE ARPA. Para informarse sobre la afasia o conocer los servicios de la Asociación para la Rehabilitación y Prevención de la Afasia puede llamar al 955 211 222.  

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