Local

Una urbanización marbellí reducida a escombros

La demolición de una urbanización de 34 viviendas en Marbella continuó el viernes mientras su propietario, el promotor granadino José Ávila Rojas -procesado en el caso Malaya- reclamó que se agilicen los trámites del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para que "haya reglas del juego a las que atenerse".

el 15 sep 2009 / 23:58 h.

TAGS:

La demolición de una urbanización de 34 viviendas en Marbella continuó el viernes mientras su propietario, el promotor granadino José Ávila Rojas -procesado en el caso Malaya- reclamó que se agilicen los trámites del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para que "haya reglas del juego a las que atenerse".

La empresa promotora, Naviro Inmobiliario -propiedad de Ávila Rojas-, inició el jueves el derribo de la urbanización Golf Río Real en Las Chapas, en cumplimiento de la orden dictada por el Ayuntamiento marbellí el 9 de septiembre de 2008. En esa orden también se decretó el derribo de otra estructura en Lindavista Alta, en San Pedro Alcántara, de la promotora Provasi, que al igual que en el caso de Naviro, está deshabitada.

La edificación de Naviro Inmobiliaria se encontraba en zona verde y pasará a ser zona de equipamiento en el nuevo PGOU, mientras que en el caso de la construcción de Provasi, se trata de una zona verde que permanecerá como tal en el futuro documento urbanístico.

La alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, señaló que por el momento, éstos serán los únicos derrumbamientos que se acometerán, a la espera de lo que ocurra con otras 500 viviendas ilegares que no tendrían cabida en la regularización que se realizará con la puesta en marcha del PGOU. "Hay una situación judicial por medio y estamos a la espera de lo que resuelvan los tribunales", aseguró la alcaldesa, quien quiso tranquilizar a los compradores de buena fe.

El nuevo PGOU normalizará la situación de 18.000 viviendas ilegales, "aquellas edificaciones que obtuvieron adquirientes de buena fe y en las que existe un compromiso por parte de los promotores de compensar la pérdida de zonas verdes o de equipamiento", aseguró Muñoz.

La alcaldesa recordó que en el caso de las promociones de Naviro y de Provasi "no se encontraban habitadas ni fueron adquiridas por compradores de buena fe, no han sido regularizadas en el PGOU que el consistorio elabora ni contaban con licencia municipal".

Desde Granada, Ávila Rojas reclamó que el PGOU salga adelante "lo antes posible" y criticó la inactividad que se registra en Marbella porque "trabajando se pueden recuperar cosas, pero sin trabajar lo único que haces es perder, perder y perder".

  • 1