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Una verdadera ratonera

El agua colapsa la ciudad y multiplica los tiempos en los viajes.

el 21 dic 2009 / 22:10 h.

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A muchos no les cogió de sorpresa. La lluvia de la madrugada ya desveló a más de uno y la crudeza del tiempo venía anunciada en forma de chubascos intensos. Quienes salieron en coche ayer se encontraron con que las precipitaciones y los desvíos por la huelga del taxi convertían la ciudad en una ratonera de vueltas imposibles. Para quienes eligieron el autobús, la cosa no fue mejor porque las esperas en las paradas llegaron a superar en algunas líneas la hora de duración. Hubiera sido mejor quedarse en casa.

Ni aún con el retraso en la puesta en marcha del corte de tráfico en la avenida Bueno Monreal -que se dejó para las 16.00 horas aunque estaba previsto para la mañana-, la circulación fue fluida en Sevilla. La ronda del Tamarguillo, Felipe II, la avenida de la Borbolla, Menéndez y Pelayo, José Laguillo y El Prado estuvieron buena parte del día colapsados. "Desde el Tamarguillo cogí Felipe II y era imposible girar hacia la izquierda para llegar a la Borbolla: la Policía Local me desvió a la derecha y luego de nuevo hacia Viapol porque no se podía entrar en el Prado. Casi dos horas en el coche para tenerme que volver a mi casa", contaba María González, una de las conductoras afectadas. Otro, Mario Fernández, se llevó dos horas para recorrer el trayecto entre la Macarena y la Plaza de España: "En mitad de la desesperación he llegado a aparcar el coche para tomar el aire. Si lo sé, me cojo el autobús". Pero con los atascos, las paradas del autobús tampoco eran un alivio. Se convirtieron en improvisadas tertulias sobre el tiempo y su influencia en los retrasos laborales. Hasta una hora estuvieron algunos usuarios esperando. Ni los taxis ni Sevici eran opción para escapar de la impaciencia de las demoras de Tussam. "Salí de casa a las 11 y en el tiempo en que he estado esperando el C1 han pasado seis del 5", se quejaba un joven estudiante de la Escuela de Ingenieros. Por la tarde, con la lluvia constante que no dio tregua, con el desvío efectivo en la zona de Bueno Monreal a media tarde y con los taxistas todavía sin prestar servicio, el tráfico se hizo intenso o muy intenso en La Palmera, Luis Montoto, San Francisco Javier, Manuel Siurot, el puente de Los Remedios, el puente del Centenario y la ronda urbana norte. Muchos valientes también se atrevieron a salir de compras y los alrededores de los centros comerciales sufrieron más atascos. La circulación empezó a ser fluida a partir de las 21.30 horas y el último reducto de complicación se mantuvo en la ronda del Tamarguillo.

En Triana, con el primer día laborable con el plan de tráfico y la peatonalización de San Jacinto, la cosa estuvo más tranquila aunque se produjeron algunas retenciones a primera hora de la mañana en la intersección entre Pagés del Corro y San Jacinto y en la plaza de Chapina, donde se concentraron la mayor parte de los coches que bajaban desde el Aljarafe. El puente del Patrocinio también fue un punto negro para la circulación durante toda la jornada.

Por la tarde, y también ocasionada por las inclemencias del tiempo, se produjo la caída de un cartel del Plan E en el Paseo de Colón, lo que provocó el corte de dos carriles y más problemas en unos desplazamientos que ayer llegaron a ser infernales.

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