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Economía

Unicaja empeora la previsión de paro al ver más incertidumbres

El IVA, el fin de algunas ayudas públicas y la debilidad de los servicios, las claves

el 21 jul 2010 / 20:24 h.

Francisco Villalba, director de Analistas Económicos, y Felisa Becerra, ayer en Málaga.

El informe de previsiones de verano de Analistas Económicos de Andalucía, el servicio de Estudios de Unicaja, apenas altera las que elaboró en primavera para la comunidad en el corto y el medio plazo: bajada de medio punto en el PIB (Producto Interior Bruto) regional para el conjunto de 2010 y un empleo para el que no habrá recuperación hasta el primer semestre de 2011 -como muy pronto-. Sin embargo, aunque recoge y destaca que existen indicadores positivos que inducen a tener optimismo, el estudio se deja llevar, más que en otros anteriores, por la prudencia. Primero, porque se desconoce a ciencia cierta el impacto del reciente incremento del IVA. Y segundo, por la "debilidad" del sector servicios y, en especial, del turismo, uno de los pilares de nuestra economía.

Por lo pronto, el medio punto de caída del PIB contrasta con los 3,5 de descenso del conjunto del año pasado, y esta diferencia, lógicamente, ha de percibirse como positiva. No hay caída libre, sino que se camina hacia cerrar en tablas, la estabilización. El empleo, cuya mejoría va a remolque de la económica, será más perezoso, de forma que el paro seguirá al alza, hasta el 28,1% de la población activa andaluza -la tasa equivale a 1,12 millones de desempleados-, un porcentaje más elevado que el cálculo realizado la primavera pasada por los expertos de Unicaja (27,3%) y frente al 26,3% del cierre de 2008. Para hacerse idea de la dimensión, basta recordar que el índice era del 14% en 2007, en cuyo último trimestre se sembró la crisis actual.

Y aquí aparece la primera cautela: en abril, la coordinadora del informe, Felisa Becerra, hablaba de que la mejoría del empleo llegaría en el primer semestre de 2011. Ayer, en el segundo.

Así, el número de ocupados en 2010 descenderá el 2,8%, hasta los 2,81 millones -destrucción de alrededor de diez mil empleos adicionales este año-, mientras que el paro se elevará un 9,1% -unos 94.000 desempleados más, hasta los 1,128 millones, según criterios EPA-.

"A tenor de estas expectativas, no es previsible que la tendencia del mercado laboral cambie en los próximos trimestres. No obstante, todo apunta a una estabilización en los niveles de empleo y a un menor ritmo de avance del desempleo". Para que haya creación de empleo en la comunidad, el PIB ha de aumentar a un ritmo del 1,7%, "y esta tasa no es previsible que se alcance todavía en los próximos trimestres".

Sobre el avance de la economía podría cernirse, indica el estudio, "un cierto freno" tras la subida del IVA y el fin de algunas iniciativas públicas de apoyo, entre ellas las ayudas a la adquisición de coches. Hay una revisión al alza de la actividad de construcción -aun así acabará el año con una caída del 5,1%, frente al -11,5% de 2009- y del consumo privado -que se recortará 0,3 puntos, mientras que el descenso fue de 5,1 durante el año pasado-.

En cambio, para el sector servicios el crecimiento va a ser más "escueto" que el previsto, pues, aunque mejora, "se espera un año bastante complicado". Turismo y comercio, según añade el informe, siguen revelando muestras de "debilidad".

Así pues, la aportación del sector primario al aumento del PIB será nula -si es que al final los cultivos de regadío logran compensar la bajada de la cosecha de cereales debido al temporal del invierno-; la actividad industrial se reducirá el 2,4% (-12,3% el año pasado); la construcción caerá el citado 5,1%, y los servicios crecerán tres décimas -en cambio, disminuyeron nueve en 2009-.

Junto con el pronóstico laboral y la incertidumbre que traen el IVA y ciertos apoyos públicos, en el informe de Analistas preocupa mucho el comportamiento de las compañías andaluzas. Así, explica, la inversión empresarial sigue sin revelar muestras de recuperación, siendo el contexto de débil mejoría de la demanda, descenso de los beneficios y elevado endeudamiento. El consumo privado, pues, se mantiene en tasas negativas, si bien su ritmo se modera -caída de tres décimas, frente a los -5,1 puntos al acabar el pasado año-.

Y aquí cabe la última cautela, dado que el consumo y la inversión empresarial son vitales para que el empleo despegue.

Sevilla, peor parada en economía... Las previsiones elaboradas por Analistas Económicos de Andalucía no contemplan las perspectivas provinciales para el conjunto de 2010, y sólo recogen la evolución durante el primer trimestre del ejercicio en curso.Cádiz, Jaén y Málaga fueron las provincias andaluzas que, entre enero y marzo, más contrajeron su economía, con tasas de entre el -1,7% y el -1,9%. Les siguieron Sevilla y Granada, al registrar un porcentaje similar al promedio de la comunidad, el -1,5%. En cambio, Almería (el -0,4%), Huelva (-0,9%) y Córdoba (el -1,2%) revelaron los mejores comportamientos. A tenor de esta evolución, los expertos de Unicaja pronostican que estas tres últimas provincias serán las que menos sufrirán el recorte del Producto Interior Bruto (PIB) en el conjunto de 2010. Y todas ellas tienen un denominador común: la importancia de sus sectores agroalimentarios.

... y aun peor en empleo. "Sevilla fue la provincia andaluza más perjudicada por la destrucción de empleo, a lo que se ha unido, además, un marcado repunte de la tasa de paro".Los expertos del servicio de Estudios de Unicaja consideran que, en términos laborales, la sevillana fue la provincia con peor evolución durante el primer trimestre del año. Tras cotejar las estadísticas de la Encuesta de Población Activa (EPA), el informe de Analistas Económicos de Andalucía constata también que Sevilla fue la única provincia en la que no aumentó el número de activos entre enero y marzo pasados.Eso sí, la tasa sevillana de paro se mantuvo por debajo de la media andaluza (25,81% frente a un 27,21% regional), aunque lejos del 20,05% arrojado para el conjunto del Estado.Mientras, Málaga (30,02%) se unió a Cádiz (31,87%) para ser las dos únicas provincias españolas con más del 30%.

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