Economía

Unicajasur ya coge velocidad

La caja cordobesa anuncia que los plazos de la operación de fusión se acortarán y las asambleas de Unicaja y Caja de Jaén aprueban la unión

el 19 dic 2009 / 21:21 h.

Braulio Medel presidió ayer la asamblea general de la entidad malagueña.

No habrá necesidad de agotar los plazos, sino que la fusión de Unicaja y Cajasur cogerá velocidad de crucero con el arranque del año. Lo dijo ayer quien hasta ahora ha sido uno de los más reacios a esta unión, Santiago Gómez Sierra, el presidente de la segunda de esas entidades de ahorro. En las próximas semanas, anunció, se dará “un paso importante”, la aprobación en los consejos de administración, y a partir de ahí serán seis meses para que también lo hagan las asambleas generales, aunque podrían bendecirla antes porque “hay voluntad por parte de las dos cajas para no retrasarla”.

Esas declaraciones, que revelan cuánto han cambiado las relaciones, antes pésimas, entre los contrayentes, se lanzaron en una jornada en la que coincidieron, si bien por separado, las asambleas generales de Unicaja (en Málaga), Caja de Jaén (en la capital de esta provincia) y, por último, Cajasur (en Córdoba). Y las dos primeras siguieron el guión y aprobaron la unión de ambas, que estará operativa a partir del 1 de enero, y a la espera de que se sume la tercera. Braulio Medel, presidente de la malagueña, va a pivotar un proceso a tres en el que, por decisión propia, ni estará Gómez Sierra ni su homólogo en la jiennense, José Antonio Arcos Moya –éste lo adelantó el pasado jueves–.

Así, en el último consejo de administración de la caja cordobesa que daba marcha atrás y aprobaba la hoja de ruta para la unión con la malagueña, Gómez Sierra salió “cabizbajo y tocado”, según relataron fuentes internas. Se lo tomó, agregaron, como algo personal. No ha aclarado su futuro, pero su salida está hecha, pues el Cabildo de Córdoba tiene previsto designar sólo a seglares para sus puestos en los órganos de gestión de la futura Unicajasur.

Sin culpas. Mientras, el comunicado con el que ayer la entidad informaba sobre lo acontecido en la reunión de la asamblea general hacía hincapié en eximir de culpas a la cúpula gestora de la difícil situación financiera de la caja, que atribuye en exclusiva a un “escenario de crisis sistémica generalizada” y al “fuerte deterioro” del ladrillo que, hasta hace poco tiempo y en toda la banca y en especial en las cajas de ahorros, “fue el gran motor de crecimiento”. Son éstas palabras de Gómez Sierra.

Al dirigirse a la asamblea, admitió la necesidad de Cajasur de “adaptarse y anticiparse” al proceso de fusiones, e incluso, y pese a los encontronazos con su pareja, Braulio Medel, aseguró que siempre había apostado “desde la óptica de lealtad institucional” por el matrimonio con Unicaja, pero, aclaró, su papel en la negociación se había centrado en “la defensa del empleo, el servicio y la seguridad de los impositores y en las posibilidades financieras, particularmente para la ciudad de Córdoba y para nuestro territorio tradicional, y de los legítimos intereses” de la Iglesia, la fundadora de Cajasur, en la nueva caja, que sería bautizada como Unicajasur.

Sin mencionar nada de recorte de oficinas o plantilla, el máximo ejecutivo de Cajasur lo dejó caer al indicar que, en 2010, se iniciará un proceso de “adaptación de los costes de explotación al actual escenario económico y financiero” y, de cara a la fusión, se habrá de “adecuar la estructura y la capacidad instalada en coherencia con un entorno de menor crecimiento de la actividad financiera e implantar un nuevo modelo de gestión que permita aumentar la eficiencia”.

Antes de entrar en esa asamblea, Gómez Sierra comentó que “lo deseable” sería que no haya salidas “traumáticas” de empleados y reconoció el exceso de trabajadores y de sucursales soportado por Cajasur.

Caja de Jaén. Por lo demás, lo ya sabido para la fusión, ayer apoyada en sendas asambleas extraordinarias, de la fusión de Unicaja y Caja de Jaén, sólo pendiente de las preceptivas autorizaciones (Banco de España, Junta de Andalucía y Servicio de Defensa de la Competencia) y, lógicamente, de su inscripción en el registro. Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Ronda, Cádiz, Almería, Málaga, Antequera y Jaén será su denominación y Unicaja, la única marca futura.

27 miembros tendrá el nuevo consejo de administración, de los que 7 serán designados por Caja de Jaén. Braulio Medel seguirá en el actual sillón, al igual que los vicepresidentes Manuel Atencia y Juan Fraile, mientras que un vicepresidente tercero procederá de la caja jiennense, que así cerrará 26 años de vida como entidad financiera. 

  • 1