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Universos en conflicto

Una espectacular pasarela de personajes en busca de pelea.

el 17 feb 2011 / 17:06 h.

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Aquellos que ven series de televisión, y los amantes del cine en menor medida, están acostumbrados a que, de cuando en cuando, las productoras jueguen con los personajes y sus historias para hacer combinaciones que pueden llegar a ser de lo más bizarro.

Es lo que en el mundillo se conoce como crossover, una mezcla de universos que llega a hacer las delicias de los seguidores más fieles, aparte de crear situaciones interesantes.
Los videojuegos no son ajenos a estos movimientos y títulos como Kingdom Hearts (con su unión entre personajes ánime y Disney) o Marvel vs Capcom (MvsC) llevan tiempo rondando.

La historia de este último comenzó allá por 1998, cuando hizo su primera aparición en máquinas recreativas con un éxito instantáneo gracias a la sencilla idea de unir la experiencia de Capcom (autora de los mejores juegos de lucha) y sus carismáticos personajes con los del universo Marvel en un cóctel irresistible.

Han pasado ya 13 años desde entonces y, tras un periodo de reposo voluntario, llega esta tercera parte para agitar los mandos de legiones de ansiosos seguidores e intentar superar las cotas de calidad y popularidad de su predecesor, considerado por algunos el mejor título de lucha existente.

El espíritu de la serie sigue intacto a pesar de tanto tiempo de parada aunque, por pura lógica, ha sufrido una dramática evolución en su aspecto y presentación final; para ello se ha adoptado el estilo cel-shaded cercano al cómic que lucía Super Street Fighter IV (SSFIV)hace casi un año.

Esto, junto a la mejora que supone la alta definición que ofrecen las consolas actuales, hace que el juego impacte en lo visual, con animaciones casi perfectas y adaptadas a cada personaje.  El terreno jugable hace honor a la saga, con su entorno 2D característico más espectacular que nunca.

Los combates son frenéticos, pero nunca se tiene la sensación de perder el control sobre lo que ocurre en la pantalla, algo que requiere un proceso de aprendizaje para dominar el abanico de combos, hypercombos y el arsenal de golpes especiales que se pueden descubrir.

El jugador puede enfrentarse a varios modos de juego, que, aunque se pueden quedar algo cortos, cubren las facetas individuales, multijugador, offline y también online.Las modalidades usuales (Arcade, Entrenamiento, Versus) se complementan con la llamada  Misión, que recuerda a otra existente en SSFIV, en la que se deben cumplir objetivos en forma de golpes o combos específicos que aumentarán su dificultad a medida que se avanza; esto ayuda a mejorar el aprendizaje de los movimientos.

Un paso más allá en la mejora del jugador se consigue con el modo por equipos, en el que será fundamental una buena elección de los tres personajes intercambiables que lo compongan finalmente. En la modalidad en línea, los jugadores escogerán si luchan contra alguien de su nivel o se arriesgan a enfrentarse con otro superior.

Para ello estarán disponibles las credenciales (a modo de estadísticas y logros) de cada contendiente, algo bastante conocido ya en otros títulos de la casa.Marvel vs Capcom 3: Fate of Two Worlds iguala el nivel de la anterior entrega y el de Super Street Fighter IV para erigirse en uno de los grandes títulos de lucha actuales.

Aunque la lista de personajes se ha reducido de forma sensible, el resultado no se resiente en absoluto y se antoja muy rejugable y con grandes posibilidades de crecer. La espera ha sido larga y la adaptación a los tiempos que corren sobresaliente. Habrá que ponerse en guardia.

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