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Urbanismo demolerá la mitad del centro comercial de Alcosa

Urbanismo prevé demoler entre 800 y 900 metros cuadrados, la mitad, del centro comercial que los hermanos Cánovas estaban construyendo. (Foto: Javier Cuesta)

el 15 sep 2009 / 01:45 h.

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Urbanismo prevé demoler entre 800 y 900 metros cuadrados, la mitad, del centro comercial que los hermanos Cánovas estaban construyendo (la obra está paralizada) junto a la Plaza de los Luceros de Alcosa. Así, los vecinos tendrán el edificio a entre 4 y 5 metros de sus pisos, y no a 1,9 como ahora. Los afectados se reunieron ayer con la Gerencia.

Eso sí, antes de llevar a la práctica cualquier medida, el Consistorio se tiene que hacer con la propiedad del centro comercial bautizado como Nueva Galería. Por ahora, las negociaciones entre la Gerencia de Urbanismo y los hermanos Cánovas, propietarios del edificio en construcción, no han dado ningún resultado.

Las diferencias económicas son grandes: el Ayuntamiento ofrece 4,5 millones (el valor catastral del solar) para comprar el edificio y los dueños piden 9,8 millones. En ellos se incluyen, entre otras partidas, el lucro cesante (4 millones), honorarios de arquitectos (180.000 euros), gastos en publicidad (60.000 euros) e incluso gastos de gestión por 150.000 euros.

No obstante, los responsables de la Gerencia informaron ayer a los vecinos de que seguirán negociando hasta llegar a un acuerdo para la compra o, si así lo cree la propiedad, para la expropiación negociada, que podría conllevar beneficios fiscales. El último recurso municipal sería la expropiación forzosa, lo que prolongaría el conflicto durante años.

Con todo, Urbanismo prevé que se derriben entre 800 y 900 metros cuadrados de los 1.782 que tiene Nueva Galería, esto es, la mitad. De esta forma, según los técnicos municipales, el edificio quedaría a entre 4 o 5 metros de las viviendas aledañas. Ahora mismo, la distancia es de 1,9 metros. Por este motivo, el Consistorio asegura que no concederá la licencia de actividad al centro comercial, puesto que vulneraría normas medioambientales.

Eso sí, siempre y cuando los vecinos se personen en el proceso administrativo y se quejen de la contaminación acústica que provocaría la apertura del comercio.

Fuentes de la Gerencia de Urbanismo, que niegan irregularidades en la concesión de la licencia de obras, aseguraron que no les consta que los afectados hayan pedido la revisión de tal documento, si bien accedieron al expediente, así como tampoco han presentado un interdicto contra los dueños del edificio por los daños en sus viviendas (inseguridad, ruido, falta de luz...).

Además, en la reunión, los responsables municipales se comprometieron a intentar que no se reanuden las obras -con lo que han amenazado los hermanos Cánovas-. De hecho, no han tramitado la restitución de los elementos irregulares detectados en los trasteros, razón por la que la obra está parada.

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