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Urbanismo prepara ahora un manual para que las obras no molesten

Urbanismo prepara ahora un manual para que comerciantes y hosteleros no sufran las  consecuencias de las obras. Entre las medidas destaca la concreción de un calendario con “fechas negras”.

el 04 nov 2009 / 19:52 h.

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Tras la construcción de la línea 1 del Metro, la peatonalización de parte del Centro, el Plan de barrios y las numerosas obras del Plan 8.000 y Proteja, Urbanismo prepara ahora un manual para que comerciantes y hosteleros no sufran las temibles consecuencias de las obras: la pérdida de clientes e ingresos. Entre las medidas destaca la concreción de un calendario con "fechas negras" en las que no podrá haber obras en ciertas calles para no ahuyentar a los potenciales compradores con las dificultades de acceso, la suciedad y la mala imagen que generan vallas y socavones.

El plan, que ha sido elaborado por el profesor de Teoría Económica y Política de la Universidad de Sevilla, José Ignacio Castillo, fue presentado ayer por el coordinador general de Urbanismo, Manuel Rey Moreno, y el vicegerente de Gerencia, Gabriel Báez, a los representantes de Aprocom y de la asociación empresarial de hostelería de Sevilla, colectivos que han acogido muy bien la redacción de esta guía de buenas prácticas. El delegado de Urbanismo, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, subrayó que a principios de año podrá estar listo este plan de choque, que se aprobará en el Pleno municipal y afectará, sobre todo, a las grandes obras.

Eso sí, llegaría después de innumerables quejas de los comerciantes de zonas como República Argentina y Encarnación.
En el periodo de rebajas, en la campaña navideña o en Semana Santa y Feria se podrían reducir las obras. Para elaborar este calendario, se preguntará a los empresarios sobre las fechas críticas de especial relevancia para la actividad económica. Así se podrán programar las obras causando los menores trastornos posibles.

También se mejorará la información pública de la obra tanto a asociaciones vecinales como a agentes sociales, así como se obligará a las constructoras a incluir en los pliegos de condiciones de los concursos una batería de medidas correctoras para minimizar las molestias. Urbanismo propone también la creación de la figura del "interlocutor-mediador" que coordine y difunda la información de la obra y se ponga a disposición de las tiendas para solventar dudas y escuchar demandas.

Por otro lado, se facilitarán los trámites y licencias para que los comerciantes que quieran aprovechar para acometer reformas las realicen durante las obras en la vía pública y se arbitrará un documento de medidas provisionales durante el periodo de obras para aclarar la señalización, las zonas de aparcamiento y las de carga y descarga.

La sexta medida propone estudiar la posibilidad de articular medidas de apoyo al tejido económico. Para José Ignacio Castillo, además de priorizar las subvenciones para quienes padezcan las obras, se debería arbitrar medidas para aplazar el pago de impuestos, por ejemplo. El profesor apuesta por elaborar un mapa para seleccionar las calles donde se podría aplicar este manual y los umbrales mínimos de tiempo e intensidad de las obras a las que quedarán sujetas dichas medidas.

El grupo de trabajo creado entre Urbanismo, comerciantes y hosteleros se reunirá en los tres próximos meses para concretar estos aspectos y cerrar la hoja de ruta o guía de buenas prácticas.


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