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Urbanismo vallará el poyete de la calle Betis tras quejarse el Defensor

El Distrito Triana viene rechazando desde que cayó la joven polaca nuevas medidas de seguridad en la zona. Patrimonio lo ha autorizado en una semana

el 14 dic 2014 / 09:00 h.

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El Ayuntamiento de Sevilla finalmente sí colocará una baranda en el pretil de la calle Betis, desde el que el 2 de noviembre se precipitó mortalmente una joven estudiante polaca de 23 años, que se había situado allí para hacerse una foto. La Gerencia de Urbanismo ha sido la que ha solicitado, hace una semana, el permiso a la Comisión Provincial de Patrimonio, que ya lo ha autorizado, según informan desde la Consejería de Cultura. Los técnicos de este órgano han recomendado que el diseño no impacte con la arquitectura de la zona. calle-betisEsta decisión se produce después de que el pasado 7 de noviembre el Defensor del Pueblo Andaluz, Jesús Maeztu, abriera una queja de oficio ante el trágico accidente, alertando de que «existe una situación de riesgo permanente por las características del mencionado poyete y el hecho de que se trata de una zona muy transitada y de gran concurrencia de personas, de todas las edades, por haber allí instaladas terrazas de hostelería». La oficina del Defensor se dirigió al consistorio y a la Delegación de Cultura de la Junta –de la que depende Patrimonio– para conocer «los motivos por los que no se han adoptado medidas para garantizar la seguridad de las personas, saber si las terrazas cuentan con la preceptiva autorización y si se van a adoptar acciones para prevenir los riesgos». Por último, pregunta al Ayuntamiento si «ha solicitado la instalación de un vallado u otra medida de seguridad» y, en tal caso, si tal petición fue denegada al tratarse de un Bien de Interés Cultural (BIC) o de su entorno». Muchas de estas cuestiones ya las respondió el 5 de noviembre el concejal de Triana, Curro Pérez, que defendió la actuación municipal en la calle Betis, asegurando que se tomaron todas las medidas para garantizar la seguridad de los viandantes. Cabe recordar que desde 2012, los vecinos de la zona y la Policía Local venían denunciando la peligrosidad del poyete por su escasa altura. Según explicó el delegado, fue la Gerencia de Urbanismo la que, tras los informes policiales que alertaban de los riesgos, consideró que colocando siete carteles avisando de la altura del pretil era suficiente. «Decidió que esta era la medida a adoptar y me parece correcto. ¿Qué es suficiente o no? Es opinable», declaró Pérez, generando cierto malestar en Urbanismo. También dejó claro que nunca se pidió a la Comisión de Patrimonio ni al Estado –titular de parte de la calle– permiso para poner una valla o baranda, al no considerarlo necesario, una postura que mantuvo el Distrito en las dos últimas juntas municipales. En la más reciente, la del pasado 6 de diciembre, se rechazó por segunda vez la propuesta de subir el pretil a petición de los vecinos. La propuesta quedó finalmente rechazada por nueve votos en contra, una abstención y siete votos a favor.

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