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Utrera: Escenario con muchas novedades

El PA se aferra a su bastión en la provincia pero tendrá que lidiar con el PSOE, el aumento de ediles y dos nuevos partidos.

el 18 may 2011 / 21:55 h.

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Iglesia de Santa María desde el campanario del convento de las Carmelitas.
El escenario en el que se va a desarrollar la batalla electoral del 22 de mayo en Utrera presenta importantes novedades con respecto a los comicios de 2007. El aumento del número de concejales en la corporación y la aparición de dos fuerzas políticas que se suman a las cuatro tradicionales harán que, en esta ocasión, sea especialmente importante la participación de los ciudadanos en la cita con las urnas.


En la legislatura que concluye, Utrera ha superado el umbral de los 50.000 habitantes . Ante este hecho, ahora hay que sumar cuatro sillones más a los 21 que ya se sitúan en el salón de plenos del ayuntamiento. Por tanto, los 11 ediles que le dieron la mayoría absoluta al PA en los últimos comicios se deberán incrementar a 13 si quiere mantener la situación de dominio de la que ahora goza en el Consistorio.

Sin embargo, el pastel tiene más comensales que en 2007 queriendo hincarle el diente y hacerse con alguno de los concejales que deben salir de las urnas. Junto a los que ya concurrieron entonces (PA, PSOE, PP e IU), ahora hay que sumar la novedosa presencia de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), así como el regreso del Grupo Independiente Pro Ayuntamiento de El Palmar de Troya (GIP). El partido que lidera Rosa Díez a nivel nacional tiene como candidata en Utrera a Isabel González, que no sólo aspira a entrar en la corporación, sino que pretende obtener más de un edil en su estreno electoral. Por su parte, Manuel Valle, que encabeza la lista del GIP, vuelve a presentarse a la alcaldía utrerana, tras romper el pacto que mantenía con los socialistas, al afirmar que éstos no han cumplido con la promesa de lograr la independencia de la Entidad Local Autónoma (ELA) de El Palmar -en la que gobierna esta formación- antes de 2011. Cuando se ha presentado por separado con respecto al PSOE en anteriores comicios, el grupo palmareño ha obtenido algo más de 1.000 votos, lo que podría suponer su presencia en el Ayuntamiento con un edil. Todo dependerá de la abstención que se registre el día 22, ya que para lograr ese primer concejal -que marcará el número de grupos políticos con representación en la corporación- será necesario alcanzar el 5% de participación.

El actual alcalde y candidato del PA, Francisco Jiménez -Curro Jiménez, para los andalucistas-, es el único que se ha atrevido a aventurar cómo puede resultar la jornada electoral, augurando que el panorama político "va a cambiar muy poco". Para ello se basa en la "buena gestión" que su partido ha venido realizando en los últimos ocho años -el primer mandato gobernando en solitario con mayoría simple, y ahora con absoluta-, así como en "la división y las peleas de otras fuerzas políticas, no sólo a nivel interno, sino teniendo poco que ofrecer".

Jiménez es el único que repite como alcaldable, ya que el resto de fuerzas han renovado sus cabezas de lista; o, en algunos casos, toda la candidatura. Esto último es lo que ha ocurrido en IU y el PP. Los populares obtuvieron en 2007 sus peores resultados desde 1991, cuando empezaron a perder concejales hasta quedarse con los dos actuales. Su candidata, Paqui Fuentes, pretende "hacer historia" y se ha puesto como barrera alcanzar los seis ediles. Para ello, presenta una lista en la que no sólo desaparecen los dos actuales concejales, sino que llega con una renovación absoluta e incluyendo como número dos a Antonio Salvatierra, quien hace meses se dejó ver en la creación de una nueva formación (el Partido de la Gente de Utrera, PGU) y ahora, sin anunciar nada de ellos, ha pactado con los populares para integrarse en su lista.

Por su parte, el candidato de IU, Carlos Guirao, ha poblado de gente joven su candidatura, repitiendo únicamente tres personas que ya se presentaron a las anteriores elecciones municipales. La formación de izquierdas lleva ocho años sin contar con representación en el Consistorio, desde que en 2003 se quedara fuera por un único voto. Ante esta situación, su principal objetivo es regresar a la corporación, aunque "sin renunciar a metas mayores".

Frente a ambos casos se sitúa el PSOE que, aunque también estrena candidato con José María Villalobos, lleva de número dos en la lista a Silvia Calzón. La que fuera candidata en las pasadas elecciones y concejal socialista durante un año y medio, antes de marcharse a la Junta, vuelve con la intención de regresar a la corporación y con los ecos de fondo de las luchas que han mantenido las dos corrientes de su partido. En cuanto a los comicios del 22-M, Villalobos mantiene la confianza de que la suya será "la fuerza mayoritaria, la que tenga más opciones de conformar gobierno y, posiblemente, hacerlo con la mayoría suficiente".

Aunque los actuales 21 concejales se los reparten PA, PSOE y PP, la batalla se centrará en andalucistas y socialistas. Los primeros, queriendo mantener la alcaldía -uno de los principales y escasos bastiones del PA- y su mayoría absoluta; los segundos, con la intención de arrebatarle el gobierno a Jiménez y de que Villalobos ocupe el principal sillón del Ayuntamiento, después de que esta formación dejara de tenerlo en 2003, cuando lo perdió José Dorado Alé tras 24 años de gobierno socialista. Ya sólo quedan los últimos metros de la carrera que llevará a los utreranos al 22-M, en cuyas urnas se resolverá las muchas novedades que el panorama local puede presentar en la próxima legislatura.

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