Utrera se hace misionera

La ciudad acoge hasta el día 22 las llamadas misiones populares, que se plantean como un revulsivo espiritual, algo que no ocurría en el municipio desde 1959.

el 10 feb 2014 / 09:00 h.

15481067A pesar del desapacible día que amaneció ayer en Utrera, fueron muchas las personas que se acercaron hasta la conocida como basílica de María Auxiliadora, en las instalaciones del colegio salesiano. Allí se daba el pistoletazo de salida oficial a dos intensas semanas que quieren servir como revulsivo espiritual para los utreranos. Son las llamadas misiones populares, algo que viene a ser el mayor acontecimiento religioso que ha vivido la ciudad desde que en 1959 se celebraron otras actividades similares. En esta ocasión, con el trasfondo del cincuentenario de la coronación canónica de la patrona de este municipio, la Virgen de Consolación, la Iglesia de Utrera planteó la organización de dicho evento, para el que se vienen preparando desde hace un año y medio. El templo salesiano, por sus grandes dimensiones, fue el marco escogido para celebrar la eucaristía de inicio y envío misionero, que estuvo presidida por el obispo auxiliar, Santiago Gómez Sierra. Junto a él, una veintena de sacerdotes, diáconos y seminaristas, que quisieron participar en un acto al que acudió en torno a un millar de personas. En el trascurso de la celebración, un rito sirvió como comienzo de las misiones. Fue la entrega de una cruz a los misioneros claretianos que han llegado a Utrera expresamente para organizar este acontecimiento, así como al resto de presbíteros, religiosos y clérigos que ejercerán como monitores durante las próximas dos semanas. A ello se unió el reparto de unas láminas con el Sagrado Corazón de María, que recibieron todas las personas que han cedido sus casas para que estos días se celebren las asambleas familiares cristianas. Éstas son unas reuniones, a modo de catequesis, que tendrán como escenario el centenar de viviendas que se han ofrecido para su desarrollo, y en las que participarán distintos grupos de utreranos, todas las tardes a las 16.00 horas. Casi una veintena de claretianos se han desplazado hasta Utrera para velar por el buen desarrollo de esta «experiencia de Iglesia» a la que el obispo animó a vivir intensamente, «implicándonos en la tarea principal de la Iglesia, que es evangelizar». En relación a estas jornadas «de comunión eclesial», el prelado aseguró que «no vamos a ver el fruto espiritual de esta misión, pero os aseguro que habrá cosecha, no os quepa duda», un comentario que realizó sirviéndose de un símil con la semilla que se echa en la tierra y que germina. Precisamente con este mismo argumento, Gómez Sierra dijo a los presentes que «todos estamos llamados a ser la tierra en la que se deje caer la Palabra de Dios para que dé fruto». Por otro lado, quiso diferenciar entre pobreza y miseria. De ésta comentó que la hay de tres tipos: la material, que «coincide con la pobreza”; la moral, que se refiere a aquellos que están «esclavos de sus vicios, como la droga o la pornografía»; y la espiritual, que es «una vida que se vive sin Dios y sin valores, encerrados en el individualismo». Precisamente las misiones populares que se han programado en Utrera «van a ayudar a socorrer esta miseria», al «llevar la Palabra de Dios». Esta eucaristía fue el acto principal de un fin de semana que estuvo también marcado por los traslados de las imágenes que presidirán los centros misionales establecidos para estos días, y que se sitúan en lugares más alejados de los templos. Son espacios donde se desarrollarán diversos actos a lo largo de la quincena de misiones, y que se suman a varias iglesias de la ciudad: las tres parroquias (Santa María, Santiago y San José), el santuario de Consolación y las capillas de la Trinidad y de Fátima; completándose con el geriátrico de La Mulata y sendas cocheras en La Fontanilla y junto a la barriada La Paz. A estos lugares llegaron –aunque no sin dificultades y cambios horarios, por el mal tiempo– el simpecado del Rocío y las imágenes del Redentor Cautivo y de la Virgen de la Paz, respectivamente. Además, en la tarde del sábado se programó un pasacalles con los niños que están preparándose para la Primera Comunión, y que tuvo que ser sustituido también por actividades lúdicas bajo techo. Estas jornadas estarán repletas de actividades, reuniones y visitas. Entre las convocatorias más destacadas se encuentran las escuelas de oración a las 9.15 horas; las eucaristías misioneras a las 20.00 horas, en las cuales se van explicando, de forma participativa, las distintas partes de la propia misa; un rosario de la aurora el día 15, a las 9.00 horas, desde las parroquias a Consolación; y los pregones misioneros –a partir del 17 de febrero–, en los que se explicarán aspectos de los Evangelios. Todo culminará el día 22 con la eucaristía de la renovación de las promesas matrimoniales y continuidad del proceso misionero.

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