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Valladolid-Betis: resucitar o seguir muriendo

El Betis, tras cuatro derrotas consecutivas, debe ganar sí o sí en Pucela. Miguel Lopes vuelve a ser citado y la gran duda es quién será el portero.

el 19 feb 2011 / 19:35 h.

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Un mes y cuatro derrotas consecutivas después, el Betis de Pepe Mel visita este mediodía al equipo que lo mandó a Segunda hace casi dos años, el Valladolid, a la caza y captura de un triunfo que lo resucite y lo mantenga en la batalla por el ascenso directo, más cara después de que el Celta y el Rayo marcasen ayer un gol cada uno en el último minuto de sus encuentros y hayan agrandado la brecha respecto a los verdiblancos. Cinco derrotas seguidas no son un lujo, son un pecado que el Betis no puede cometer de ninguna manera si no quiere perder la pista de sus rivales directos, a los que ya ha dado ventaja de sobra estancándose en los dichosos 46 puntos, de los que no se mueve desde el 15 de enero. La victoria es más imprescindible que nunca para el Betis y ahí está para demostrarlo la semana de terapia colectiva en los vestuarios de la ciudad deportiva, escenario de charlas y más charlas entre Mel y sus hombres en busca de una salida del agujero que ha engullido el otrora líder.

El Betis visita al Valladolid con una buena noticia: el retorno de Miguel Lopes después de más de dos meses de ausencia por culpa de una grave rotura muscular, de tres centímetros ni más ni menos, en el semitendinoso izquierdo. El portugués cayó el 11 de diciembre del año pasado en el partido contra el Córdoba y ayer, después de superar su miedo a una posible recaída, fue convocado al fin por el míster. Como es obvio, su disponibilidad no le alcanza para ser titular, pero lo importante para el Betis es que recupera a uno de los componentes más desequilibrantes de su plantilla, un lateral que aporta profundidad por la banda, precisamente ahora que el equipo flaquea por los flancos mientras se atasca por el centro.

También hay malas noticias en el Betis. Las más patentes, huelga decirlo, son los resultados del Celta y el Rayo y el socavón de juego que lo ha desbancado del liderato e incluso de la zona de ascenso directo. ¿Tocó fondo ante el Elche? A partir de las 12.00 se verá. Otra mala nueva, consecuencia y causa directa de la crisis, es el sinfín de dudas que agarrotan a un grupo que hasta hace un mes parecía sólido e invulnerable. La prueba más visible es la duda que genera la portería: por primera vez desde que defiende la meta del Betis, la titularidad de Goitia está en entredicho. También corren peligro los puestos de Miki Roqué y Beñat, a los que Mel puede mandar el banquillo para reemplazar su juventud por la experiencia de Roversio y Arzu. Si elige este camino, con tridente incluido y Salva Sevilla tendido a la izquierda, el técnico repetirá el equipo que protagonizó la última gran exhibición verdiblanca, en Tenerife, en aquellos tiempos en que el Betis era líder. Sólo han pasado dos meses y de verdad que parece otra época y, sobre todo, otro equipo.

La convocatoria, por lo demás, no ofrece más novedades. Como se esperaba, ni Belenguer ni Juanma ni Fernando Vega se han recuperado a tiempo y Momo ha visto entorpecida la recta final de su rehabilitación por una sobrecarga en la rodilla. La lista es de diecinueve hombres, todos los aptos, así que Mel hará un descarte antes de un choque en el que espera ver al equipo de Segunda que durante seis meses compitió y ganó, no al conjunto que se creyó de Primera y dejó de competir y ganar.

DUDAS EN EL RIVAL. El Valladolid, que viene de batir al Recreativo y finiquitar una racha de tres derrotas consecutivas y ocho en once jornadas, tampoco tiene claro quién se pondrá los guantes. El meta titular, Justo Villar, se cae por una pubalgia y el técnico, Abel Resino, duda entre Jacobo y el joven Javi Jiménez. El míster blanquivioleta, muy a su pesar, no puede repetir el once que tan bien lo hizo en Huelva, donde ganó pese a jugar con uno menos. Se lo impiden las lesiones de Villar y Sisi y la sanción de Óscar.

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