Local

Vaya dominguito

Los equipos sevillanos cayeron en los derbis con nuestros ‘hermanos orientales’.

el 30 ene 2012 / 11:08 h.

TAGS:

La segunda jornada de la segunda vuelta deparaba los enfrentamientos entre los cuatro equipos andaluces de Primera División. Los equipos sevillanos se las veían con nuestros hermanos orientales. Abría el Betis la jornada dominical en la matinal y la cerraba el Sevilla en Málaga cuando el domingo fenecía y el lunes abría sus puertas. Mientras, Rafa Nadal jugaba en Melbourne (Australia) un maratón de seis horas de tenis con Novak Djokovic y caía ahogado en la misma orilla.

Por la mañana. Mal le van al Betis los partidos matinales. Nueva derrota. Otra demostración de que fiarlo todo al ataque de poco sirve si se fallan las claras ocasiones, y en defensa, el rival goza de todo tipo de facilidades. La manta cubre la cabeza pero deja al aire los pies. Un edificio sin sólidos cimientos termina por derrumbarse. Apuntalen el equipo defensivamente porque ahí es donde radica el mayor problema. Es esta ciudad de extremos. Del optimismo se pasa al pesimismo en un periquete. Este Betis de Mel cumple sobradamente con estos requisitos. Su trayectoria en la liga y sus resultados lo avalan.

Juego a ramalazos. La noche trajo una nueva decepción. El segundo de los derbis también se fue para el Oriente de Andalucía. Mucho se jugaban Sevilla y Málaga. Los dos quieren estar en Europa y sus últimos resultados eran decepcionantes. El Sevilla me sigue mostrando muchas dudas. Su juego es a ramalazos. Aparece y desaparece su mando en el campo y está muchísimas más veces de las deseadas en manos del rival. Detrás hay excesivas facilidades, como por ejemplo los dos goles del Málaga, y arriba se llega más por impulsos que por juego. Para colmo, se lesionó Reyes y el debut de Babá se queda en historia más que en rendimiento.

Desesperanzador. Por un partido tampoco se pueden sacar conclusiones. El 2-1 final puede tener muchas interpretaciones. En el Sevilla hay quejas razonables por el tanto anulado a Coke, pero la realidad es que la segunda vuelta ha comenzado y la undécima posición en la tabla es desesperanzadora y preocupante. Desesperanzadora, porque Europa se aleja, y preocupante, porque el equipo no remonta el vuelo y su juego -repito- crea muchas dudas porque no es convincente ni certero en los resultados.

  • 1