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Vecinos de Ronda Triana temen un desplome "más evidente" tras el seísmo de Lorca

el 21 may 2011 / 09:53 h.

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Los vecinos de la calle Manuel Arellano afectados por las obras del parking de Crucero Baleares, en la Ronda de Triana de Sevilla, han expresado su "temor" ante las señales de desplome "más evidentes" que se aprecian de un tiempo a esta parte en las edificaciones y la cercanía del terremoto que se ha cobrado la vida de varias personas en la localidad murciana de Lorca.

La portavoz de los afectados, Concepción Sánchez, ha explicado a Europa Press que, dado que a finales de 2009 se registró la caída de una "catarata" de cascotes en el inmueble con motivo de un terremoto de 6,2 grados en la escala de Richter registrado en el Océano Atlántico, y que se dejó sentir en seis de las ocho provincias andaluzas, piensan que otro seísmo pudiera seguir provocando daños en la construcción.

Según Sánchez, los residentes han dejado manifiesto este miedo en una reunión mantenida recientemente con su representación legal, con quien "nuestra confianza está cada vez más fortalecida, porque cada gesto del Ayuntamiento nos confirma lo que hemos sabido desde un principio, su nula voluntad de resolver el problema".

De hecho, los vecinos se han visto abocados en las últimas semanas a acometer reparaciones de urgencia pagándolas de su propio dinero, ante lo que consideran una inacción municipal, pues critican que el Ayuntamiento no ha llevado a cabo reparación alguna de unos daños cuya reclamación se encuentra en el ámbito contencioso-administrativo.

Así, se ha debido proceder a la reparación de las terrazas de la Ronda de Triana que daban a la junta de dilatación, cuyo estado era peligroso por sus fisuras -su arreglo fue exigido por la Gerencia de Urbanismo-, así como de la propia junta de dilatación.

El cuarto de baño de algunos domicilios ha visto como su alicatado se ha abierto, mientras que la arqueta que se ha fracturado se está rompiendo otra vez porque el terreno de abajo está cedido, frente al número 34.

Entre representación jurídica, técnica y gastos de reparación material, los residentes afectados calculan haber gastado ya en torno a 100.000 euros, según Sánchez, que ha incidido en "la demora del proceso y lo que todo ello pesa en el ánimo y en el bolsillo de los afectados".

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