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Verdasco remonta ante Ferrer y jugará su primera final en Barcelona

El de Jávea mandó en la pista hasta que el mejor Verdasco apareció para remontar el partido.

el 24 abr 2010 / 14:54 h.

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Verdasco se ha impuesto ante Ferrer.
El español Fernando Verdasco disputará por primera vez en su carrera la final del Godó, después de derrotar en semifinales del torneo barcelonés a su compatriota David Ferrer, por 6-7 (3), 7-5 y 6-1 en dos horas y 35 minutos de partido.

 

Ferrer había advertido en la víspera que Verdasco era mejor que él y que, por tanto, parte de sus opciones de victoria pasaban por que el madrileño, con un balance favorable de 5 triunfos y 3 derrotas en los enfrentamientos directos, no tuviese su mejor día.

Fue exactamente así. El de Jávea mandó en la pista hasta que el mejor Verdasco apareció para remontar el partido y finiquitar su pase a la final, donde se medirá al vencedor del Soderling-De Bakker.

El noveno jugador mundial, zurdo de físico imponente y de golpes potentísimos, no apareció, en todo su esplendor, hasta mediado el segundo set. La primera hora y media de juego fue para un Ferrer rapidísimo, felino, que supo agarrarse a la tierra de la central e imponer un ritmo frenético en el intercambio con el que Verdasco no se sintió del todo cómodo.

'Ferru', todo un especialista sobre el polvo de ladrillo, supo sufrir con su servicio -salvó cinco bolas de ruptura en tres juegos diferentes- alargar el set hasta el 'tie-break' y jugar un desempate prácticamente inmaculado (7-3) que le permitió llevarse la primera manga.

El alicantino mantuvo su ritmo frenético en los primeros juegos del segundo set. Parecía tener el partido ganado con 4-3 y saque, pero entonces Verdasco le devolvió el 'break' y se vino arriba.

El madrileño afinó y sobre todo aceleró sus golpes hasta acorralar a Ferrer, quien se defendió lo indecible para no ceder este segundo parcial. Verdasco necesitó hasta cinco bolas de set para adueñarse finalmente de él (7-5).

Ferrer, impotente, destrozaba su raqueta camino de su silla sabiendo que quizá no tendría otra oportunidad. Estaba en lo cierto. Un Verdasco crecido ya no le dio opción en la tercera manga. Después de dos sets largos e intensos, el tercero fue un visto y no visto (6-1). Un triste epílogo de torneo para el finalistas de las dos últimas ediciones.

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