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Vía libre a la unión de Sevilla con el embalse de Melonares

El agua de Melonares está más cerca. En poco más de un año la presa estará conectada con Sevilla y su área metropolitana. El Consejo de Ministros autorizó la obra de las canalizaciones desde el embalse hasta la balsa del Alamillo. Adecuar el canal de riego del Viar costará 21,15 millones.

el 15 sep 2009 / 04:32 h.

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El agua de Melonares está más cerca. En poco más de un año la presa estará conectada con Sevilla y su área metropolitana. El Consejo de Ministros autorizó la obra de las canalizaciones desde el embalse hasta la balsa del Alamillo. Adecuar el canal de riego del Viar costará 21,15 millones.

El pantano de Melonares está terminado desde diciembre de 2007, pero para que su agua llegue a las instalaciones de Emasesa se tienen que habilitar las canalizaciones, el último escollo para que ese agua llegue a las casas. El Consejo de Ministros autorizó la contratación de la obra.

El canal del Viar, el afluente del Guadalquivir sobre el que se ha levantado la presa, servirá tras la reforma para riego y para el abastecimiento de 1,2 millones de habitantes de la ciudad de Sevilla y su área metropolitana. Para ello se rehabilitará el vaso del canal entre la presa de Melonares y el bombeo del Alamillo.

Según la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), estas obras podrían durar alrededor de un año o año y medio y costarán 21,15 millones de euros.

Por ahora, el nuevo pantano ha superado ya las dos primeras fases del plan de llenado con 26 hectómetros cúbicos de agua. Le restan, por tanto, las dos últimas, que requerirán las lluvias del próximo otoño. Una vez concluido el plan de llenado de la presa y el resto de comprobaciones sólo quedará que las canalizaciones estén listas para que los ciudadanos puedan beber agua de Melonares.

Por ahora, su puesta en marcha (prevista para principios del próximo año) no urge, puesto que el resto de embalses de la provincia están al 80% y garantizan el consumo de los próximos tres años para la ciudad de Sevilla.

Seis años de obras. La presa que pretende evitar las restricciones en Sevilla en época de sequía ha costado seis años de obras, 110 millones de euros -en gran parte pagados por la UE- y la inclusión, por vez primera junto a un embalse, de una zona de compensación ecológica para reubicar un comedero de águilas imperiales en la Reserva de la Biosfera de la Sierra Norte.

No obstante, el embalse nació con la oposición de los ecologistas por su afección al parque natural y porque entienden que fomenta el derroche de agua. Para su construcción se transformó una parcela anexa de 1.600 hectáreas de campo de cereales y la dehesa de los Guardiola en un bosque mediterráneo en el que ya anidan tres parejas de águilas imperiales. El proyecto se puso en marcha después de que la población de la Gran Sevilla soportase los efectos de la sequía de 1992-95, de ahí que en los últimos 15 años el consumo haya pasado de 170.000 millones de litros a 140.000 gracias a la concienciación ciudadana.

Por ahora, Melonares es el mayor depósito de agua de Sevilla (con las presas de La Minilla, Zufre, Gergal y Aracena), aunque su tamaño es mediano en comparación con otros embalses españoles. Su capacidad es de 185.000 millones de litros, de los que se pueden usar 34.000 millones para garantizar que siempre habrá agua en la presa.

Canalizaciones. El Ministerio de Medio Ambiente, a través de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, se encargará de que el canal de riego del Viar sea también para abastecimiento del tramo entre el punto kilométrico 15 del canal hasta el kilómetro 45, junto a la nueva balsa del Alamillo. A partir de aquí, el agua irá por una tubería de 13 kilómetros hasta la toma de Emasesa, junto al poblado de San Ignacio del Viar.

La obra para instalar esta tubería depende de la Junta, que hace menos de un mes dio su visto bueno. Así, sólo falta que ambas administraciones liciten las obras.

Los trabajos de la CHG consistirán en el refuerzo de la sección del canal, la reconstrucción de tramos y la sustitución del material en zonas en que atraviese arcillas expansivas. En el proyecto se incluye la demolición de 12 puentes sobre el canal, así como el derribo y la reconstrucción de otros 11. Se eliminarán, para volverlas a construir, 15 pasarelas peatonales.

La CHG arreglará el camino de servicio de la margen izquierda, reparará seis acueductos, el sifón Siete Arroyos, el túnel Melonares (de 119 metros) y el de Gravera (de 200). Se automatizará el canal y se regularán las escorrentías.

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