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Viera amenaza con dimitir si no se logra pactar una lista para el 25-M

Asegura que si no hay negociación con la Ejecutiva Regional presentará mañana su propia candidatura con todos sus afines. 

el 10 feb 2012 / 23:40 h.

El secretario general del PSOE de Sevilla, José Antonio Viera, en una imagen de archivo en la sede del partido.

Ni las llamadas a la calma pronunciadas desde el mismo Ferraz -fue de las primeras palabras de Alfredo Pérez Rubalcaba a la Ejecutiva Federal del lunes- ni las peticiones insistentes por una lista de integración para encarar tranquilos el 25-M. El PSOE dinamitó ayer la poca unidad que le quedaba de la batalla interna que estalló hace un mes por otras listas, las del Congreso Federal. Esa ruptura casi definitiva se materializó ayer con el último órdago lanzado por el secretario general del PSOE de Sevilla, José Antonio Viera, que amenaza con presentar una lista propia si la dirección regional no negocia "una lista de unidad que satisfaga a las partes". De no darse ese extremo, Viera presentaría su lista -avalada por Rubalcaba, dicen- y, de no ser refrendada por la Ejecutiva Provincial, presentaría su dimisión.

Esa opción de lista, que ni se plantearía si hoy se sientan a negociar, estaría encabezada por el candidato de los socialistas andaluces, José Antonio Griñán, y la secretaria de Organización del PSOE-A, Susana Díaz. Hasta ahí todos conformes. Tras ellos, se sumarían varios aliados de Viera desde que se escenificó su ruptura con la Ejecutiva Regional, como José Caballos, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, Carmen Tovar, Evangelina Naranjo, Demetrio Pérez o Enrique Cousinou.

La amenaza de Viera si no hay un acuerdo es una salida "hacia adelante", según su entorno, que teme que la dirección regional imponga una lista sin integrar al resto de las corrientes, como ocurrió ayer en Málaga y Almería. De hecho, argumentan que no han recibido ni una sola llamada para buscar la lista de integración que tanto ha pregonado Griñán desde que comenzó el proceso asambleario de confección de las listas al Parlamento de Andalucía. Fuentes socialistas alineadas con Díaz argumentan, por contra, que "es Viera quien tendría que llamar a todos para buscar el consenso, porque la lista la elabora el provincial". Además, consideran "una temeridad" el camino que ha tomado Viera, a la vez que "una estrategia y un camelo para meter miedo a una Ejecutiva provincial que ya no controla". En ese sentido, esas mismas fuentes indicaron que hay dirigentes del entorno del regional que le han insistido en negociar una lista de integración, pero que "se ha cerrado en banda y está dispuesto a presentar el domingo su propuesta sin hablar con nadie".

La única cuestión en la que sí se han puesto de acuerdo es que la negociación como tal, no existe a 24 horas de que se reúna no sólo la Ejecutiva provincial, sino el comité electoral de listas. La crispación es de tal calibre que ahora el debate gira en torno a quién debe dirigirse primero para iniciar esta nueva pelea por las listas. Esta película, por tanto, se repite a la de la confección de la lista de 55 delegados que tenía que llevar el PSOE de Sevilla al Congreso Federal, con la diferencia en que a estas alturas ya se habían sentado alguna ocasión. En ese sentido, cabe recordar que aquella vez el acuerdo llegó sobre la bocina y ocho horas después del inicio del Congreso Provincial Extraordinario, denominado congresillo.

De enrocarse estas posturas y no haber lista de integración, los cercanos a Viera consideran que se ejercería un "tercer veto" por parte de la Ejecutiva regional, después de que, según razonan, se denegara la presencia de Alfonso Guerra como delegado, y, ya en el Congreso Federal, se rechazara que Viera perteneciera a la nueva Ejecutiva Federal del PSOE tras la elección de Rubalcaba, su apuesta personal, como secretario general. Del otro lado, se posicionan los socialistas que ven que, si se tumba la lista de Viera, sobraría esa amenaza de dimisión, ya que tendría que renunciar al "ver que no cuenta con la mayoría de apoyos de Sevilla". En ese sentido, recuerdan que "integrar no es repartir al 50%".

No es el primer pulso, ni será el último de esta batalla en la que el gran perjudicado es el propio Griñán, que se comprometió a encabezar una lista que no sólo no conoce, sino que por ahora no cumple con el requisito de integración que exigió. Su papel está siendo protagonista. Ya tuvo que intervenir en el congresillo, y a punto estuvo de costarle un liderazgo que salvó pero no sin antes evidenciar la división en el PSOE de Sevilla.Griñán fue objeto dos semanas después de las duras críticas del propio Viera, que acusó a la Ejecutiva regional de "presionar" a los delegados para condicionar su voto a favor de Chacón. El órdago se formuló, como ahora, 24 horas antes de una cita decisiva. Sus consecuencias se minimizaron por la elección de Griñán como presidente del PSOE, pero no se sabe si esta vez esta ruptura puede afectarle a sólo mes y medio de la cita con las urnas.

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