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Villancicos al calor de la candela

Comer, beber y cantar es algo que prácticamente cualquier persona hace en Navidad. Y qué mejor manera de hacerlo que en torno a una hoguera, y al compás de los tradicionales villancicos. Utrera, como cuna de buen cante que es, ha sabido vivir siempre el nacimiento del Niño Jesús al ritmo que marcaba una guitarra y unas palmas.

el 15 sep 2009 / 20:14 h.

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Comer, beber y cantar es algo que prácticamente cualquier persona hace en Navidad. Y qué mejor manera de hacerlo que en torno a una hoguera, y al compás de los tradicionales villancicos. Estos son los principales ingredientes de una candela navideña. Utrera, como cuna de buen cante que es, ha sabido vivir siempre el nacimiento del Niño Jesús al ritmo que marcaba una guitarra y unas palmas.

Desde que el arte es arte, las voces flamencas de gitanos y payos se mezclan para cantar a estas tradicionales fiestas. Sin embargo, los viejos del lugar recuerdan que antaño eran muchos más los cantes que en cada rincón del pueblo se podían escuchar. Familias de artistas como los Montoya, los Cuchara o los Perrate son un claro ejemplo de la forma tan peculiar de festejar la Navidad. No obstante, algunos de ellos, como Enrique, Tate o Gaspar, comentan que "antiguamente era algo muy frecuente, sobre todo en las casas de vecinos, pero ahora se ha reducido a los encuentros en casas particulares o en cocheras".

Otros utreranos, como David Gutiérrez o Sebastián Martínez, son la savia nueva que, con fuerza, intentan que estas costumbres no se pierdan en la historia de Utrera. Ambos afirman que "los jóvenes, aunque no todos, parecen estar ahora al margen de las tradiciones, y cuesta más trabajo que se impliquen y que apuesten por estas cuestiones, que dan seña de identidad a la ciudad".

De aquellos numerosos coros -flamencos y de campanilleros- que recorrían las calles y plazas del municipio en las vísperas de Nochebuena, reuniéndose para cantar, queda poco. Ahora, estos encuentros se limitan a núcleos más pequeños, a comidas familiares y entre amigos, a tardes de cafés y anís donde el cante, por sí solo, brota sin esperarlo.

Sebastián se muestra más positivo y explica que "aunque se vayan perdiendo las grandes fiestas en torno a una candela, todavía siguen formándose muchas reuniones, y quién no se sabe un villancico para cantarlo durante estos días". Por su parte, David explica que "son varios los coros que existen en la ciudad y que, durante estos días, ofrecen conciertos o se reúnen para pasar un buen rato".

Impulso. Sea como fuere, el Ayuntamiento de Utrera ha querido recuperar el ambiente navideño de aquellas casas de vecinos e impulsar esta costumbre tan utrerana y, a través de su Concejalía de Turismo, ha organizado varias candelas navideñas a desarrollar durante estas fiestas. La primera muestra -tras el intento fallido de estrenar con una Zambomba de Lebrija, suspendida por la lluvia-desbordó las previsiones, duplicando las cifras que se barajaban. En torno al medio millar de personas se dieron cita alrededor de la candela para disfrutar del encuentro y la convivencia.

El edil del ramo, Francisco Serrano, explico que con esta iniciativa buscan "hacer algo innovador, que no se acostumbra a ver en nuestra ciudad, y con lo que fomentar el ambiente tan característico que se genera durante estas fechas". Y la puesta de largo de estas propuestas no pudo tener un enclave más apropiado: el porche de la parroquia de Santiago el Mayor. A los pies de este monumental edificio, utreranos y visitantes disfrutaron del cante que ofreció un grupo de jóvenes que hizo las delicias de cuantos se acercaron al lugar.

"Hemos querido enmarcar estas actividades en rincones típicos de la ciudad donde, además del acto en sí, se disfrute del entorno, mostrando a todo el mundo la riqueza de la localidad", explica Serrano. Y para acompañar el cante de los villancicos, qué mejor que hacerlo con pestiños, castañas y anís de la tierra, que se repartieron de forma gratuita entre todos los asistentes.

Sin duda, una buena opción para disfrutar, al calor de una hoguera, del cante de Utrera, que volverá a repetirse el sábado, a partir de las seis de la tarde en la plaza Enrique de la Cuadra.

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