Cultura

Violencia a ritmo mexicano

Las dos muertes violentas de cantantes gruperos mexicanos este pasado fin de semana elevaron a al menos cinco los casos de ese tipo en los dos últimos años entre intérpretes de este género popular, a menudo ligado en sus letras al narcotráfico y el crimen.

el 14 sep 2009 / 21:06 h.

Las dos muertes violentas de cantantes gruperos mexicanos este pasado fin de semana elevaron a al menos cinco los casos de ese tipo en los dos últimos años entre intérpretes de este género popular, a menudo ligado en sus letras al narcotráfico y el crimen.

El último suceso ha sido el secuestro y asesinato del conocido vocalista del grupo K-Paz de la Sierra, Sergio Gómez, cuyo cuerpo fue hallado el lunes en un camino rural del poblado de Chiquimitío, en el estado suroccidental de Michoacán. El intérprete, que había recibido amenazas para que no actuara en Morelia, la capital de Michoacán, fue secuestrado en la madrugada del domingo 2 junto a dos representantes de la banda por hombres armados.

Ambos fueron liberados más tarde, pero no así Gómez, cuyo cuerpo fue hallado con signos de tortura e identificado este lunes por la fiscalía estatal. La policía maneja varias hipótesis, entre ellas la venganza o el cumplimiento de una amenaza. El domingo también perdía la vida Zayda Peña, vocalista de 28 años de Zayda y los Culpables, rematada en un hospital de la ciudad de Matamoros, en el estado norteño de Tamaulipas, donde había sido intervenida de un disparo recibido un día antes.

La intérprete de Tiro de gracia recibió un disparo por la espalda en un motel, en un suceso en el que fallecieron dos personas, una amiga de la cantante y un empleado del inmueble. Aunque el ataque no resultó mortal, un sicario logró burlar posteriormente la seguridad del centro hospitalario donde era atendida y acabó con la cantante con al menos dos balazos en el rostro, para darse luego a la fuga.

La música grupera es uno de los géneros más populares en México y se caracteriza por los "narcocorridos" (canciones sobre el tráfico de drogas) y los temas picarescos. Sus intérpretes son formaciones de varias personas uniformadas con sombreros de vaquero, trajes con flecos, cinturones con grandes hebillas y botas de cuero, y suelen lucir bigote.

Género polémico.

Cuentan con muchos aficionados en las filas de las organizaciones criminales y en ocasiones sus temas reflejan la realidad de violencia y el tráfico de drogas en México, como en las populares canciones Jefe de jefes, de Los Tigres del Norte, y El papá de los pollitos, de Los Tucanes de Tijuana. En agosto de 2006, tuvo mucha repercusión el asesinato de Trigo Figueroa, hijo del veterano cantante Joan Sebastian.

Figueroa intentaba calmar los ánimos de los asistentes a un concierto de su padre en el condado texano de Hidalgo (EEUU) cuando recibió un balazo en la nuca que acabó con su vida. Actualmente, hay cerca de 80 cantantes que han recibido amenazas.

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