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«Voto por una academia en la que se enseñe a cultivar el alma»

El compositor y letrista acaba de publicar su primer libro, Por amor a la música. Un trabajo en el que cuenta sus comienzos en el mundo de la música.

el 14 sep 2009 / 20:32 h.

-¿Cómo se le ocurrió ponerse a escribir este libro?

-Ha sido una idea reciente, aunque muy meditada. El libro responde a la creencia de que tenía cosas que contar.

-¡Hombre, no va a escribir un libro sin tener nada que contar!

-¡Claro! Sería absurdo escribir sin tener nada que decir, aunque hay muchos libros que no cuentan nada. También hay gente que se dedica a contar, sin tener nada que contar...

-Nosotros ahora, por ejemplo, nos estamos enredando y no estamos contando nada.

-Risas. Sí que es cierto. Bueno... Yo quería ayudar a la gente a salir adelante, a apoyar a los lectores con mis reflexiones, con mi experiencia. Mostrarles los valores que me enseñaron de niño, la positividad y la aptitud de aprendiz constante.

-Digamos que ha cambiado los acordes de sus letras por los libros de autoayuda.

-No he cambiado nada, he añadido. ¿Crees que es un libro de autoayuda?

-Pues... La verdad es que sí.

-Me gusta que pienses eso.

-¿Por qué? ¿Le gustan los libros de autoayuda?

-Yo no soy de leer libros de autoayuda, pero porque no lo he necesitado. Mi vía de escape siempre ha sido la música y a través de ella he conseguido encontrar el equilibrio.

-¿Qué tipo de cosas lo desequilibran más?

-Supongo que como a todas las personas... Este mundo está en crisis y la gente necesita hacerse preguntas, de eso habla el libro.

-De todos los momentos amargos de los que habla que ha vivido, ¿cuál ha sido el que peor ha sabido llevar?

-Sin duda, mi primer divorcio. Yo creía en el amor y cuando me divorcié se me derrumbaron todos mis pilares. Además, tuve que separarme de mi hijo y ese ha sido el peor momento de mi vida. Para mayor desgracia, todo eso coincidió con una quiebra económica terrible. Fueron momentos muy muy duros.

-Aun así, continuó creyendo en el amor, o eso dice siempre.

-Por supuesto, de hecho creo que nunca deje de creer en él. Gracias a eso, ahora estoy en Sevilla con mi nueva pareja, con su hija y con mi hijo. Es un nuevo concepto de familia, pero somos una familia.

-¿Para cuándo un nuevo Operación Triunfo?

-Para la próxima primavera, si todo va bien.

-Ahora, con su experiencia en lecciones de autoayuda podría proponer una nueva asignatura para los triunfitos: meditación.

-Es una idea muy buena, porque ya se sabe lo que les pasa cuando salen. Lo pasan muy mal.

-Depresiones y crisis han tenido al salir de la academia, ¿cuál lo ha sabido llevar mejor?

-A mí me ha sorprendido mucho David Bustamante porque ha sido uno de los que mejor ha sabido guardar su autenticidad sin que lo que pasaba a su alrededor le afectase.

-Rosa fue uno de los casos más sangrantes, ¿cómo la ve?

-Rosa tenía un problema de madurez y de estructura. Poco a poco ha ido aprendiendo a montar su carrera y su vida.

-¿Y David Bisbal?

-David es el que está afrontando el cambio más grande, aunque en el fondo todos luchan contra lo mismo: vanidad, dinero, aplauso del público, soledad...

-¿No daría juego un reality de autoayuda, es decir, una academia que enseñara a saber vivir?

-No me lo había planteado nunca pero me parece realmente interesante. A todos nos preocupan las mismas cosas y la sociedad necesita sentirse arropada. Voto por una academia en la que se enseñe a cultivar el alma.

-El drama, tan importante en estos espacios, estaría asegurado.

-¡Es perfecto!

-Si le sale alguno de estos proyectos espero que recuerde quién le dio la primera idea.

-(Carcajada) ¡Por supuesto!

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