Deportes

Vuelve el Currobetis para tirarse al callejón

El Currobetis, ese equipo capaz de lo mejor y lo peor, ofreció ayer su cara más oscura ante el colista y se tiró al callejón para complicarse una salvación que parecía hecha tras sus tres brillantes faenas precedentes.

el 15 sep 2009 / 03:10 h.

El Currobetis, ese equipo capaz de lo mejor y lo peor, ofreció ayer su cara más oscura ante el colista y se tiró al callejón para complicarse una salvación que parecía hecha tras sus tres brillantes faenas precedentes, una de ellas de Puerta del Príncipe ante el Barça. Ahora le toca volver a sufrir... y sin varios de sus mejores espadas.

Quienes pensaran que el Betis se iba a pasear ante el casi desahuciado colista para sellar su salvación de forma casi matemática es que conocen bien poco la idiosincracia del propio Betis. Un equipo capaz de faenas memorables -el 3-2 al Barça tras remontar un 0-2 es un ejemplo palpable- y de pegar el más sonoro petardazo, como el que brindó ayer ante el Levante, que si sólo ganó por 0-1 en el Ruiz de Lopera fue porque el árbitro le anuló dos goles completamente legales que podían haber puesto un broche mucho más bochornoso a este cierre de la Feria tan esperado por Heliópolis.

Ya se lo debía oler Chaparro en las vísperas cuando advertía que "ojalá ganemos y sea una fiesta", pues se daban todos los elementos para que no fuera así, aunque lo pareciera: llegaba el semidesahuciado colista, reaparecía el Betis ante su gente tras tres memorables faenas, la Feria de Sevilla vivía sus últimos días con un sol radiante y la salvación podía quedar cerrada de forma casi matemática con haber ganado el partido a priori más fácil de los siete que restaban para cerrar la temporada. Pero el Betis, el único equipo que ha sido capaz de ganar a los tres primeros del Campeonato, rizó ayer el rizo de su propia historia y se convirtió, a la misma vez, en el único equipo que ha perdido dos veces con el colista, que sólo había ganado un partido y empatado otro en sus quince comparecencias previas lejos de su estadio.

Xisco por Mark. La baja de Mark González, que se había convertido en el futbolista más en forma del plantel en los últimos tres partidos, la solventó Chaparro dando entrada a Xisco por la izquierda y manteniendo a Edu en la derecha y Sobis en la media punta. Y el propio Xisco lo pudo dejar todo encarrilado a los nueve minutos, cuando cabeceó a la madera un centro de Edu que llevaba sellado el marchamo de la salvación. Fue un espejismo, porque los verdiblancos en ningún momento le cogieron el aire al partido y empezaron a cometer numerosas imprecisiones ante el mejor hacer del dignísimo Levante, que estará hundido en la tabla pero puede caminar con la cabeza bien alta por todos los campos que visita gracias a la profesionalidad de sus jugadores y cuerpo técnico.

La afición empezó a olerse bien pronto que la tarde no iba a ser la esperada, pues los jugadores béticos eran incapaces de sobreponerse al ordenado fútbol del rival, que avisó primero por medio de Geijo y anotó luego un gran gol, obra de Courtois (28'), que no subió al marcador porque ni el árbitro ni el linier vieron cómo el balón botaba dentro de la línea de gol tras pegar en el larguero con Casto superado.

Para colmo se lesionó Edu (33') y aunque su sustituto, Odonkor, fue capaz de enviar otro chutazo al larguero (44') antes del descanso, poco después de la reanudación fue Pedro León quien vino a confirmar los peores augurios. El ex murcianista -por el que se interesó el Betis no hace mucho- fusiló a Casto (53') tras burlar la débil marca de Ilic y puso al descubierto las muchas carencias de los verdiblancos, que ni fueron capaces de crear una sola ocasión clara de gol con más de media hora por delante.

De remate se lesionó Caffa con los tres cambios hechos, a Iborra le anularon el 0-2 por un fuera de juego inexistente y lo que estaba previsto que fuera una fiesta no acabó en funeral porque el Zaragoza sólo empató en Getafe.

  • 1