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Vuelven las malas sensaciones

La eliminación de la Copa del Rey vuelve a destapar las carencias de la primera plantilla sevillista.

el 28 feb 2013 / 20:48 h.

Rakitic lamenta una ocasión perdida ante el Atlético.
La eliminación del Sevilla en la Copa del Rey ha vuelto a airear la desilusión en el sevillismo, que había desaparecido con la llegada de Unai Emery. Si los sentimientos de la afición eran de entusiasmo hasta el pasado miércoles, ahora han cambiando y muestran su faceta más crítica hacia los responsables del club. El partido ante el Atlético de Madrid ha vuelto a dejar en evidencia las carencias de la primera plantilla y todas las miradas apuntan el presidente, José María del Nido, y hacia la planificación del director deportivo, Monchi. Desde que terminó el partido las redes sociales fueron una cascada de críticas hacia los gestores de la entidad ya que buena parte de la afición lamenta la falta de fondo de armario del equipo. Este hecho está lastrando considerablemente el desarrollo de la temporada y el miércoles quedó bien patente: el Sevilla necesitaba goles pero ni Emery agotó los tres cambios ni saltó al césped el segundo delantero centro de la plantilla, Babá Diawara, con el que no cuenta según lo visto hasta el día de hoy.

Por líneas, el puesto de portero se salva de momento de la quema aunque hay que tener en cuenta que aunque Beto ha demostrado sus buenas virtudes acumula una media de dos tantos encajados por partido, lo cual dice mucho de la debilidad defensiva. Ésta, jugó el miércoles con Coke, Fazio, Botía y Alberto Moreno. El lateral derecho, que ha ganado muchos enteros con Emery ya que con Míchel apenas jugaba, no estuvo muy afortunado el miércoles y no demostró por qué el entrenador dejó en el banquillo a Cicinho, un futbolista que se compenetra mejor con Navas y es más desequilibrante a la hora de irse al ataque. Sobre los centrales ya se ha escrito demasiado de la poca fiabilidad que presentan, y ayer quedó de nuevo patente. El murciano Alberto Botía no estuvo nada acertado en las marcas y en dos despistes llegaron los tantos atléticos. Además, fue silbado por la grada cuando fue sustituido en la segunda parte. La salida de Spahic, hasta ahora titular indiscutible, deja la incógnita sobre cómo afrontará Emery el resto de partidos de Liga que faltan para terminar la temporada aunque el club se ha quitado de encima un jugador con una ficha bastante alta y que de puertas hacia dentro -independiente de su nivel como jugador- no estaba bien considerado. Por lo tanto, la fiabilidad defensiva es muy baja y en la plantilla sólo queda como relevo Juan Cala, que apenas ha disputado minutos esta temporada. La cara positiva de la defensa la puso el canterano Alberto Moreno, un descarado jugando al fútbol que logró llegar hasta la línea de fondo en varias ocasiones y asistió a Navas en el primer gol del Sevilla. El jugador apunta bastante alto y parece que Fernando Navarro, que cumple su quinta temporada en Nervión, tendrá ahora por primera vez una dura competencia por la camiseta de titular.

La línea medular deja también otro nombre para la ilusión: Kondogbia. El francés continúa creciendo partido a partido y ha dejado en el banquillo a Maduro. Ahora se perderá cuatro partidos de Liga por su agresión a Diego Costa y el holandés volverá a ser titular porque los otros dos centrocampistas de la plantilla, Hervás y Campaña, tampoco cuentan apenas para el entrenador. El primero de ellos tuvo ofertas para irse en el mercado de invierno pero optó por quedarse y Emery también ha reiterado en varias ocasiones que cuenta con él, pero de momento apenas le ha dado minutos.

La línea de ataque tampoco está cumpliendo las expectativas que había a principios de temporada. Reyes no termina de romper en el buen jugador que es. Sus buenas actuaciones se cuentan con los dedos de una mano ya que abundan las mañas -el miércoles fue sustituido en el descanso-. Manu del Moral carece de minutos y de confianza ya que sólo lleva un gol esta temporada. Navas, por su parte, es uno de los más destacados de la plantilla pero tiene poca efectividad tanto a la hora de centrar como a la hora de marcar goles -se estrenó esta temporada el pasado miércoles-. Negredo vive de las rachas y ahora está en horas bajas mientras que Babá -su recambio natural- tampoco cuenta y en el partido de vuelta ni siquiera saltó al césped, lo cual dice mucho de la poca confianza que tiene en él el cuerpo técnico.

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