Cultura

Wiesenthal: "La vieja Europa se ha entregado al ‘best-seller’"

El escritor pronunció el pregón inaugural de la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Sevilla.

el 17 nov 2011 / 21:56 h.

El escritor Mauricio Wiesenthal, encargado de pronunciar ayer el pregón inaugural de la XXIV Feria del Libro Antiguo y de Ocasión de Sevilla, repitió en su discurso insistentemente una palabra que no suele ocupar mucho espacio en los telediarios y las portadas de los periódicos últimamente: amor. Amor por los libros, historias de amor entre autores y lectores que acaso jamás lleguen a conocerse, y entre éstos y los libreros. “Los primeros editores fueron en realidad los libreros y los impresores”, comenzó diciendo este barcelonés de cuna y cosmopolita de vocación y convicción, para desgranar a renglón seguido parte de su experiencia con ese espacio mágico que son las llamadas librerías de viejo.

“Los libros tienen valor por sí mismos cuando han sido fruto del trabajo de artesanos que han tenido en cuenta los tipos de letra, los tipos de papel, los márgenes, todos los detalles que hacen de ese objeto una obra de arte”, explicó. “Por eso, me parece contradictorio que, en este momento en que tanta gente presume de buen gusto ante la cocina o el vino, y que paga una fortuna por una botella sólo porque se trata de un vino escaso, no le ponga el mismo interés a libros que son especiales por muchísimas razones, a veces incluso por una errata, como se ha demostrado por ejemplo en algunas ideas atribuidas a Pascal”.Wiesenthal, autor de dos de los libros más fascinantes que han visto la luz en la última década, en los que vierte buena parte de sus experiencias como devoto lector por medio mundo –Libro de réquiems y El esnobismo de las golondrinas–, y de una novela reescrita que encierra en sí misma el espíritu de la Europa del siglo XX –Luz de vísperas–, lamentó que sea precisamente el Viejo Continente el que más aprisa haya olvidado la riqueza incalculable que atesoran sus vetustas, a menudo polvorientas, pero siempre apasionantes librerías de lance. “La vieja Europa se ha entregado definitivamente al best-seller, es decir, al libro que se multiplica infinitamente. Es algo parecido a comprar una fotografía revelada una y otra vez, sin entender que tal cosa no tiene valor sin la firma del fotógrafo o algo que la singularice”, aseveró.

Como no podía ser menos, Wiesenthal se refirió a algunas de las librerías legendarias que ya forman parte inseparable de su educación sentimental, como la Shakespeare & Co. que se encuentra frente a Notre Dame, al otro lado del Sena, “que tenía incluso colchones donde podías dormir, y máquinas para escribir si te venía la inspiración”; la librería Arteletra de Bogotá, con cuya familia mantiene Wiesenthal una relación muy estrecha, o la vieja Librería Española de París, “donde conocí a Cortázar”, recordó el escritor, al tiempo que destacaba que en todas ellas era frecuente el desorden y la acumulación, lo que dista de ser un defecto: “A veces, el encanto de una librería antigua está en el laberinto”, apostilló. Con este inmejorable pistoletazo de salida celebrado en el Círculo Mercantil de la capital hispalense arranca una nueva edición de la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, que se prolongará hasta el próximo 9 de diciembre en la Plaza Nueva con la participación de 24 librerías especializadas, inmumerables volúmenes y grandes dosis de amor.

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