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Y Camacho sí agotó la legislatura

El Parlamento aprueba hoy lunes seis de las leyes pendientes. Será en su último pleno ordinario de una legislatura en la que, desde el principio, ha estado sobre la mesa el debate sobre RTVA. La Ley será reformada hoy pero el objetivo inicial, que la Cámara elija a su director general, queda pendiente.

el 14 sep 2009 / 20:59 h.

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El Parlamento aprueba hoy lunes seis de las leyes pendientes. Será en su último pleno ordinario de una legislatura en la que, desde el principio, ha estado sobre la mesa el debate sobre RTVA. La Ley será reformada hoy pero el objetivo inicial, que la Cámara elija a su director general, queda pendiente.

La promesa de investidura fue planteada por Manuel Chaves con bastante sencillez: "Mi propósito y mi compromiso es que el director de la Empresa Pública Radio Televisión Andaluza sea elegido por este Parlamento por una mayoría cualificada". A pesar de que la reforma se incluyó en el denominado paquete de medidas de impulso democrático -justo después de los comicios- y que volvió a formar parte de la oferta de cinco pactos que hizo Chaves dos años después, cumplir la promesa ya es imposible. Rafael Camacho, director general de RTVA, agotará la legislatura al frente de la empresa.

La ley, mucho más ambiciosa que lo que pretendía el PSOE en un principio, se aprobará hoy, sin tiempo para que surta efecto antes de las elecciones y sin consenso. Los socialistas registraron en septiembre de 2004 una escueta reforma de la norma de 1987, en la que sólo alteraban el artículo referido a la elección del director general por el Parlamento. No pretendían modificar nada relacionado con el modelo de RTVA. La oposición no quiso entrar en ese juego.

Se pasó casi dos años en un cajón y, una vez que socialistas y populares habían consensuado en Madrid el modelo de RTVE y el nombre de su director -Luis Fernández, elegido por una mayoría cualificada de dos tercios del Congreso-, al Gobierno andaluz no le quedaron excusas. Fue entonces, ya en julio de 2006, cuando empezó de cero a trasponer a una ley autonómica los contenidos de la ley estatal, sobre todo, para dar cabida a una televisión pública guiada por el cumplimiento de objetivos concretos y evaluables. Y el director sería elegido por mayoría cualificada.

Aunque el pacto en Madrid fue entre PSOE y PP, en Andalucía los socialistas empezaron a negociar con IU, sobre todo porque la Junta entiende que el modelo popular de televisión pública pasa por la privatización (las enmiendas del PP a los Presupuestos de la Junta siempre detraen fondos de la subvención de RTVA). De esos contactos con la dirección de la federación de izquierdas -fueron varios y se celebraron en la Casa Rosa, al margen de los grupos parlamentarios- surgió un preacuerdo que el propio Gaspar Zarrías, consejero de la Presidencia, confirmó en comparecencias públicas. Los votos de IU le eran suficientes al PSOE para nombrar por mayoría cualificada de tres quintos (menos amplia que los dos tercios previsto a escala nacional). La federación de izquierdas se hacía imprescindible además en un contexto en el que el PA estaba instalado en el no al tratar cualquier tema con el PSOE.

Pero tras el verano de 2006 -aún con el consenso del Estatuto en el aire-, Chaves irrumpió en escena con otro paquete de pactos. En ese lote iba de nuevo la Ley de RTVA en un intento de buscar un consenso más amplio. Las conversaciones pasaron a ser a cuatro, entre todos los grupos políticos. El Gobierno accedió a incluir la mayoría más amplia de dos tercios en la elección del director general (dando más margen al PP), pero estableciendo que tras una primera votación se recurriría a los tres quintos. El tiempo de la legislatura se agotaba y, sin necesidad de renovar los órganos antes de las elecciones, el voto de IU empezaba a no ser tan imprescindible. Aunque no ha dicho su última palabra todavía, todo apunta a que la federación de izquierdas se abstendrá y que la Ley saldrá adelante sin consenso.

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