Deportes

Y de postre, galletas

El Cajasol cerró su triste campaña con una nueva derrota, la cuarta consecutiva, y dando la sensación de haber bajado los brazos tras amarrar la permanencia. Los sevillanos, claramente superados por el ViveMenorca en el rebote, pagaron cara su relajación ante un rival descendido... por ahora.

el 16 sep 2009 / 02:30 h.

El Cajasol cerró su triste campaña con una nueva derrota, la cuarta consecutiva, y dando la sensación de haber bajado los brazos tras amarrar la permanencia. Los sevillanos, claramente superados por el ViveMenorca en el rebote, pagaron cara su relajación ante un rival descendido... por ahora.

Y es que el conjunto balear, merced a su victoria de ayer, aún se agarra a un clavo ardiendo para seguir un año en la Liga ACB, que pasa por la opción de que el Obradoiro no certifique el próximo mes su participación en la máxima categoría. El partido estuvo marcado por la intensidad, carácter y ambición por ganar mostrados por el equipo local en contraste a la desidia cajista.

El conjunto que dirige el ex cajista Javier Imbroda jugó un partido muy serio y supo gestionar su ventaja en el marcador, roto tras un segundo cuarto en el que los de Pedro Martínez se atascaron en ataque (20-10). Así, la ventaja menoquina ascendió en diferentes ocasiones hasta los 14 puntos de diferencia.

Los primeros diez minutos se caracterizaron por la máxima igualdad entre ambos equipos, si bien los insulares llevaron la iniciativa con una buena defensa llegando hasta los siete puntos de margen merced a un entonado Jesús Fernández, autor de nueve puntos. El Cajasol parecía no echar en falta al lesionado Miso y al apartado Caner-Medley y mantenía el pulso.

Tras el primer parón, los locales siguieron con una buena línea defensiva y con buenos porcentajes de tiro ante la laxitud de la defensa cajista, con lo que el ViveMenorca amplió su ventaja hasta los 10 puntos (34-24). El dominio en el rebote de los insulares ya era notorio, y acabaría por ser una de las claves del encuentro, hasta el punto de que los de Imbroda captutraron más del doble de rechaces que los de Martínez (41 a 20), con siete jugadores locales con tres o más rebotes mientras en el Caja nadie alcanzó esa pobre cifra.

Un triple del base balear José María Guzmán otorgó la máxima renta, justo antes del descanso, al único de los dos equipos que parecía pelear por el triunfo.

Tras pasar por los vestuarios, el ViveMenorca siguió entonado, magistralmente guiado por Pooh Jeter, llegando a su máxima ren-ta de 14 puntos (45-31), si bien los hispalenses redujeron a apenas siete (52-45) merced a la constancia de Dusko Savanovic y el acierto en los triples de Michal Igneski y Tyrone Ellis. Todo lo contrario que el salvador Clay Tucker, cuyo rendimiento ayer en la isla distó mucho del de partidos anteriores, con unas estadísticas (1/9 en tiros de dos y 1/5 en triples) realmente pésimas.

Así las cosas, en el último cuarto los menorquines siguieron jugando con la misma intensidad y manejando a la perfección las diferencias ante un Cajasol al que parecía no irle nada en la lid.

  • 1