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Cultura

Y después de José Tomás... ¿qué?

el 07 jun 2010 / 20:25 h.

b El ausente. La noticia ha convulsionado los entrebastidores del mundo de los toros y obliga a una reflexión en el sector empresarial, no sólo en el estricto ámbito taurino. El numeroso público itinerante que arropa las cuidadas comparecencias de José Tomás se deja la pastora en hoteles, restaurantes y demás intendencia de las ciudades bendecidas con la presencia del divino; es otro de los efectos colaterales de una ausencia a la que aún no se le adivinan las riberas y que resta una buena porción de interés a una campaña ayuna de nombres propios. En cualquier caso –una vez más en la longeva historia de la tauromaquia– la larga guerra del toreo sigue y se enfrenta a la racionalización definitiva de su oferta y demanda por efectos de la traída y llevada crisis económica. La temporada 2010 ya está dando la medida de las verdaderas figuras y, eso está claro, hay vida después del quinto evangelista, al que deseamos una pronta y satisfactoria recuperación de las heridas físicas y personales. La última pregunta ya la formulábamos el pasado domingo: ¿Volverá a torear en 2011? Nadie tiene ni idea por ahora.

b Ponce en Bilbao.
Ya comentábamos algo la semana pasada: el empresario Pablo Chopera arremetía contra Enrique Ponce después de que su ínclito suegro y coapoderado, Victoriano Valencia, rechazara su participación en un cacareado mano a mano con El Juli en Bilbao que había recibido la aquiescencia de Juan Ruiz Palomares, apoderado de toda la vida del valenciano. En la presentación de los carteles oficiales de la Semana Grande bilbaína, el imponente taurino vasco recogía parte de las velas para alabar la categoría de gran figura del diestro de Chiva, que finalmente estará presente dos tardes en una de las ferias de mayor responsabilidad del calendario taurino. Aunque los poncescépticos aluden al indiscutible repaso que le pegó El Juli en las pasadas Fallas de Valencia, tampoco se puede negar que el valenciano asume una enorme responsabilidad en el trascendental abono de Bilbao. A Ponce le han sentado como un tiro las declaraciones de Chopera y su venganza ha sido seguir triunfando.

b Bien por Calamaro. La sincera defensa de la libertad artística y de los verdaderos valores del toreo por parte del cantante argentino ha funcionado como un verdadero bálsamo en estratos muy alejados del ámbito natural de la fiesta de los toros. ¡Bieeeeeen...!

b El rejoneo, al rojo vivo. El toreo ecuestre permanece ajeno a la crisis artística de la infantería. Sólo el triunvirato formado por Pablo Hermoso de Mendoza, Diego Ventura y el ya imprescindible Leonardo Hernández ha mantenido el nivel de triunfo en un San Isidro para olvidar. Precisamente, la definitiva entrada del joven jinete extremeño en la cúpula del rejoneo va a obligar a una inevitable recomposición de ese manido cartel de ferias que se abría con un añejo Fermín Bohórquez que dejaba fuera al emergente y capaz Leonardo, verdadero rival del futuro imendiato de Ventura. Un Ventura que anda que trina después de haber sido excluído del mano a mano que dirimirán en Bilbao el propio Hermoso y el joven Leonardo, que por fin ha recibido las complacencias del emperador navarro, cada vez más distanciado del de la Puebla del Río, que también ha quedado fuera de Pamplona, feudo absoluto del estellés. Por cierto, por ahí ya se habla de que un mano a mano entre Ventura y Leonardo cerrará la temporada taurina sevillana el  próximo 12 de octubre.
alvarordelmoral@hotmail.com

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