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Cultura

Y nadie echó de menos el pene de Iggy

La electrónica puso el broche a la última y abarrotada jornada de esta XV edición de Territorios 2012.

el 20 may 2012 / 19:55 h.

Iggy Pop se hizo con un público fiel en un concierto que casi monopolizó el certamen durante hora y media.

Agotar al personal, dejarlo exhausto y que nadie pueda decir que el festival se queda corto. Esta podría haber sido la estrategia seguida por Territorios en el diseño de su segunda y última jornada, la del sábado noche, en la que la sucesión e intensidad de conciertos no permitió recuperar el resuello a los miles de espectadores que abarrotaron el Monasterio de la Cartuja, dibujando una estampa mucho más festivalera que la del viernes noche. La bajada de temperaturas cambió las tirantas por chaquetas, pero sólo hasta que Iggy, !!!, Buraka y The Zombie Kids hicieron hervir el suelo del Monasterio de la Cartuja.

Con el recuerdo de la noche anterior metido aún en las piernas, por cortesía de Basement Jaxx y Tiga, los más impacientes se estrenaron a eso de las ocho, con la actuación del MC sevillano Juaninacka sobre el escenario Territorios. Dosis de rap a completar en el interior del monasterio con Iván Nieto, que llenó el más íntimo de los escenarios, el de la Cadena Ser, en el patio de las chimeneas.Los jiennenses Supersubmarina tomaron el relevo al anochecer, ofreciendo una buen repertorio de rock independiente, mientras que en el escenario Cruzcampo, también los jardines, Alpha Blondy abría la veda del reggae africano.A esas horas, aún a las puertas del recinto se congregaban cientos de jóvenes que aguardaban nevera en mano a los platos fuertes. Y fueron puntuales en despejar la zona. A escasos 40 minutos para la medianoche, empezó el movimiento.

La peregrinación hacia el escenario Territorios fue evidente, aunque no dejó ninguno de los otros puntos neurálgicos sin público. Se acercaba la hora de La Iguana. Y la pregunta se repetía entre risas en los corrillos que esperaban sobre el césped a la actuación de Iggy & The Stooges. “Dicen que Iggy va a enseñar también aquí el pene”. Los que descubrían esa noche al mítico rockero de Michigan no salían de su asombro, y es que aún se habla de la anécdota parisina del miembro de este veterano del punk rock, de 65 años de edad. No hubo pene, pero sí flirteos con el público, saltos imposibles sobre el escenario, al que además subió a 15 espectadores que, a saltos y empujones, levantaron a los miles de personas que se dejaron allí sus gargantas. Y mientras, a pocos metros, los granadinos Lori Meyers aguantaban el tipo ante un público algo más reducido pero igual de entregado.

Terminado Iggy, algunos optaron por el ensoñador indie pop de Maga, en el Escenario Brugal, y los que aún querían descargar adrenalina apostaron por el rock de los estadounidenses !!! (Chk, Chk,Chk), el descubrimiento –y el espectáculo– de la noche. Su vocalista Nic Offer, además de liarla sobre el escenario con su incalificable baile, bajó y se mezcló con el público, al que abrazó y besó sin pudor.

Pero hubo quien dio un paso más. Los portugueses Buraka Som Sistema, que repetían en Territorios –se dieron a concer con su popular Wegue, wegue wegue– aderezaron su concierto de música electrónica, que dejó charcos de sudor sobre el césped de la Cartuja, con chupitos de tequila que regalaron a las primeras filas del público, al que subieron al escenario y al que acabaron regando con pistolas de agua. Y se agradeció.Ya para terminar, y teniendo en cuenta que en Territorios no se vive un festival, sino tantos como combinaciones permite un cartel de más de 20 grupos, el broche a las diez horas de música llegó para muchos en el escenario Brugal, donde The Zombie Kids convirtieron el monasterio de la Cartuja en una rave, a la que puso continuación The Orb en el escenario Cruzcampo. Ambient house para cerrar un festival que deja con ganas de más.

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