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Y Preciado pudo con Mourinho

el 04 abr 2011 / 21:38 h.

Una de las cualidades más cacareadas con las que llegó José Mourinho al banquillo del Real Madrid fue su solvencia como local. Una fama cimentada en más de nueve años sin perder un solo partido liguero en el estadio del equipo al que dirigía y que, en el club merengue, se elevó hasta los 150 partidos. Mourinho no sabía lo que era perder antes su afición desde el 23 de febrero de 2002. Entonces, el Beira Mar pescó los tres puntos en Das Antas –el antiguo estadio del Oporto–. Fue su primera y, hasta el sábado, única derrota como local. Desde aquel día, en su trayectoria al mando del Chelsea inglés y del Inter de Milán italiano no había vuelto a probar las amargas mieles de la derrota en similares circunstancias, consiguiendo 125 victorias y tan solo 25 empates. Y entonces llegó Manolo Preciado y su Sporting de Gijón, y se llevó el partido del Bernabéu convirtiéndose en verdugo del técnico con el que tuvo el más sonado rifirrafe dialéctico de las últimas temporadas en España.    

¿Liga acabada? La principal consecuencia de la derrota madridista ha sido el aumento de su desventaja con el Barcelona. Quedan ocho jornadas y ocho puntos separan a los dos grandes del fútbol español, una diferencia que nunca ha conseguido remontarse desde que las victorias suman tres puntos. Esta circunstancia se dio en la 2004/05 y en la temporada siguiente. En la primera, el Barcelona aventajaba en nueve puntos al Madrid en la jornada 30 y acabó ganando la Liga con cuatro de diferencia. En la segunda, los catalanes sumaban once puntos más que los capitalinos y la renta incluso se aumentó a doce. Así las cosas, si el Barcelona gana al Almería y el Madrid perdiera en San Mamés la próxima jornada, una hipotética victoria de los de Guardiola en el Bernabéu les dejaría el título a una sola victoria de distancia.

Por fin marcó fuera. Después de más de cinco meses, Portillo volvió a anotar un gol del Hércules fuera de casa. Desde el 24 de octubre de 2010 –cuando Nelson Valdez marcó en Almería– los alicantinos no habían sido capaces de perforar la portería rival a domicilio. En total, han sido 1.113 minutos sin ver puerta, una cifra exacta que iguala la peor racha en este sentido de la historia de la Liga, ya que el Deportivo también estuvo 1.113 minutos sin marcar a domicilio entre el final de la temporada 1964/65 y la siguiente.

Soldado, como Kempes. Sin duda, el delantero valencianista fue el protagonista de la jornada sabatina al convertir cuatro tantos ante el Getafe, su ex equipo. Desde el 8 de abril de 1978, cuando Mario Kempes anotó un póker de goles ante el Rayo, ningún jugador che había conseguido igualar tal hazaña.

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