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¿Y qué pasa con Trillo?

Federico Trillo, ministro de Defensa cuando se gestó el caso Yak-42, dijo ayer que no tiene ninguna responsabilidad en este asunto. No sorprende. Es más o menos lo que viene repitiendo desde mediados de 2003, cuando saltó a los medios de comunicación el escándalo de las identificaciones erróneas de 30 de los 62 cadáveres de los militares fallecidos en el accidente aéreo de Turquía.

el 16 sep 2009 / 03:00 h.

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Federico Trillo, ministro de Defensa cuando se gestó el caso Yak-42, dijo ayer que no tiene ninguna responsabilidad en este asunto. No sorprende. Es más o menos lo que viene repitiendo desde mediados de 2003, cuando saltó a los medios de comunicación el escándalo de las identificaciones erróneas de 30 de los 62 cadáveres de los militares fallecidos en el accidente aéreo de Turquía.

La novedad es que cuando ayer el diputado nacional del PP compareció ante los periodistas para leer (no admitió preguntas) su comunicado de prensa ya había una sentencia condenatoria contra tres militares a los que el actual responsable de Justicia popular envió a identificar dichos cuerpos.

Lo de ayer ya no eran filtraciones "manipuladas" o actas "sin validez jurídica" como durante años el propio Trillo y el Partido Popular se encargaron de afirmar y utilizar como excusas para negar las acusaciones. Lo de ayer ya era una sentencia muy dura, aunque no firme, que asegura que el general Vicente Navarro "era consciente de que no tenía identificados 30 cuerpos y, no obstante, decidió falsear la verdad (....) aun cuando de ello no obtuviera beneficio alguno". O lo que es lo mismo, Navarro y los otros dos oficiales acusados mintieron intencionadamente.

El juez no entra a valorar la responsabilidad penal de Trillo o cualquier otro dirigente del Gobierno de José María Aznar porque no son acusados. El tribunal de la Sala de lo Penal ya dice en su sentencia que "no habla de los no acusados". A día de hoy su responsabilidad única y exclusivamente puede ser política.

De confirmarse finalmente la sentencia, el caso Yak-42 pasará a la historia como el mayor escándalo ocurrido en el Ministerio de Defensa. Ya que este fallo pone de manifiesto que muchas afirmaciones que durante meses y años repitieron tanto de Trillo como su número tres, Javier Jiménez-Ugarte, fueron mentiras: como que no sabían que 30 cuerpos no estaban identificados, que no existían pruebas de ADN, que el estado de los cuerpos era bueno, identificaron los cuerpos por los uniformes y objetos personales o que la justicia turca impidió devolver los objetos personales de las víctimas a los familiares.

Y pese a todo Trillo ayer ni tan siquiera pensó en dimitir como diputado, el día que se conoció la sentencia sólo aseveró que "los mandos militares (desplazados a Turquía) actuaron en todo momento de buena fe. Pusimos todo nuestro empeño en organizar el retorno y los funerales con la máxima dignidad, sin que en ningún momento tuviéramos ninguna noticia sobre errores en las identificaciones".

Para los familiares de los militares fallecidos, no obstante, la de ayer fue su primera batalla después de dos "durísimos" archivos judiciales; pero no se conforman. Se niegan a creer que el general Vicente Navarro actuase por iniciativa propia. Quieren saber quién orquestó toda aquella operación, quién encubrió y con qué finalidad. La Asociación de Familiares de Víctimas del Yak-42 tiene un culpable y éste se sienta en el Congreso de los Diputados.

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