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¿Y quién es el responsable?

Se pedirán responsabilidades, como exige el secretario municipal, pero cuando acabe la obra

el 20 jul 2010 / 21:08 h.

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"Una vez que termine la obra pediremos responsabilidades", tal y como reclama el secretario municipal en su informe . Pero, ¿a quién? ¿A la empresa? ¿Al arquitecto Jürgen Mayer? Ya se verá, insistió el alcalde, que lo que descartó rápidamente fueron las responsabilidades dentro del Ayuntamiento ("Ahí no", espetó a los periodistas). Culpa o errores políticos no ha habido. Es más, "fuimos nosotros [en alusión a Urbanismo] los que advertimos de las inex-actitudes del arquitecto", apostilló. Olvida el alcalde que en realidad fue la ingeniería contratada para desarrollar el proyecto básico la que alertó de los problemas de ejecutar el diseño ganador de Jürgen Mayer. Urbanismo entonces prefirió no informar sobre este percance y confió en una solución rápida del problema. Ésta llegó más de un año después, como recordó Monteseirín.

El alcalde ofreció un relato histórico de lo ocurrido en la Encarnación donde todos los problemas que han ido surgiendo (algunos de ellos durante sus mandatos) no han sido culpa municipal, pese a ser su Gobierno, y más concretamente él, el último responsable político.

Primer error: el proyecto de aparcamiento. "Cuando llegué a la Alcaldía, aquella idea desapareció". Lo que no dijo Monteseirín es que este proyecto fue impulsado por el PA en el mandato 1999-2003 cuando ya él era alcalde.

Segundo error: el concurso internacional de ideas convocado en 2004, ya con IU en el Gobierno. El alcalde reveló ayer sorprendentemente que en este concurso "estuvo la génesis" del problema actual de la Encarnación. Un jurado "profesional" de "alto valor" se decantó por un diseño "ambicioso y rompedor". Lo que omitió el alcalde es que en dicho jurado estaban los entonces delegado y gerente de Urbanismo, Emilio Carrillo y Manuel Marchena, respectivamente.

Tercer error: continuar con las obras cuando un informe del secretario municipal avisó de que las obras se deberían haber parado en el momento en el que se tuvo constancia de que el proyecto de los parasoles de Jürgen Mayer era "inejecutable". "Los responsables que entonces decidieron seguir con la obra pese a las dificultades lo hicieron acertadamente". Pero con estas palabras, el alcalde parecía no asumir que el último responsable de esta decisión fue él.

Según siguió explicando, el Gobierno local confió entonces en que el arquitecto encontrara una solución rápida al complejo montaje de las setas. Finalmente, tardó más de un año en hacerlo. Por lo tanto, ante la pregunta de si debía haberse parado la obra como sugirió el secretario municipal, la respuesta del alcalde fue obvia: "Difícilmente podía pararse".

Arropado por el secretario municipal y por los delegados de Turismo, Hacienda y Urbanismo, el alcalde hizo un acto de contricción: si el proyecto se hubiera planteado en estos momentos de aguda crisis económica (sobre todo en el sector de la construcción), "no habría hecho el concurso de ideas que se hizo". "Se planteó en una época de bonanza. Los números de hoy no son los de entonces".

Sí hay una idea que tiene clara Monteseirín a tenor de lo contudente que estuvo en su respuesta: el presupuesto del Metropol Parasol está cerrado. ¿Prevé algún incremento añadido, por ejemplo, por petición de Sacyr?
El alcalde no dejó ni terminar la pregunta de los periodistas. "No, no se pondrá más dinero". A la empresa no le salen los números y desde Urbanismo han filtrado ya que intentará presionar hasta el último momento teniendo en cuenta que las setas son un proyecto estratégico de Monteseirín y que las elecciones municipales de 2011 están a la vuelta de la esquina.

La suerte está echada y se conoce de antemano. El Pleno aprobará continuar con las obras de la Encarnación por el interés público. El secretario municipal así lo admite siempre que se cumpla la "exigencia" de acreditar las motivaciones. "Deberán acreditarse con mayor rigor las causas que aconsejan el mantenimiento del contrato como solución menos lesiva que la protección del principio de inalterabilidad de los contratos", su-braya el informe.

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