Deportes

¿Y si Beñat no es tan imprescindible?

La pregunta es retórica. El Betis, sin el vasco, empató en un feudo hostil, aunque el fútbol sigue sin aparecer o lo hace muy de vez en cuando.

el 21 oct 2012 / 21:21 h.

Adrián colisiona con el exbético Álvaro Cejudo.
-->

Vaya por delante que la pregunta no tiene más intención que provocar deliberadamente a la lectora o lector, en el caso de que la o lo hubiese. En la humilde opinión de quien esto redacta, la imprescindibilidad de Beñat en el Betis de Pepe Mel es igual de innegable que la cuesta abajo de España. España como país, no como selección de fútbol, por supuesto. Pero, de vuelta a Beñat y al Betis, he aquí que en un marco tan inhóspito como El Sadar, ante una de las aficiones más hostiles de la Liga, el equipo verdiblanco, huérfano del futbolista que maneja sus hilos, fue capaz de contener el siempre intenso juego de su enemigo, huérfano a su vez de calidad pero pródigo en puja y entrega. Es el rojillo un conjunto que obliga a ponerse el famoso mono de trabajo, arremangarse y lucirse en el otro fútbol, el que precisamente no luce. Y el Betis se agarró a todos esos tópicos y no los soltó en los 94 minutos que duró la contienda pamplonesa.

El Betis, sin Beñat, incluso fue capaz de ser mejor que Osasuna durante determinados tramos del encuentro, pero el pundonor, la solidaridad y demás virtudes de los que no son Messi o Cristiano no le dieron para más que ese punto. No significa que Beñat hubiese garantizado a los suyos los otros dos, pero a priori, en teoría, sí hubiese asegurado un poco más de criterio en los segundos que el Betis disfrutó de la posesión del esférico en el centro del campo. Y que conste que Salva Sevilla se desenvolvió con mucha dignidad en su estreno de la temporada, quién se lo iba a decir a él, que también resultó tan imprescindible en el primer Betis de Mel, el del ascenso. Pero como diría cierto cantante de cuyo nombre no es plan acordarse, no es lo mismo.

Con o sin Beñat, con el mono de trabajo o con el traje de luces, el Betis se planta en la zona europea con casi un cuarto de campeonato cumplido. En una Liga cada vez más mediocre, basta con que el delantero (Rubén Castro, Juan Carlos...) no rehúya la carrera hacia atrás y tape al adversario de  turno (Damiá, Lamah...) para conseguir buenos réditos. El trabajo y la humildad son lo primero. El buen fútbol ya llegará. Seguramente con Beñat.

-->-->

  • 1