Deportes

¿Y si el viento cambia ahora de dirección para el Betis?

LA CONTRACRÓNICA. Sabido es que el fútbol va muchas veces por rachas. Y todo lo que al Betis le salía antes mal le salió sin embargo bien contra el Athletic. Por su bien, que sea el punto de inflexión.

el 09 ene 2014 / 00:12 h.

Cedrick y Salva Sevilla celebran el 1-0 con Beñat esperando / Manuel Vidal (EFE) Cedrick y Salva Sevilla celebran el 1-0 con Beñat esperando / Manuel Vidal (EFE) Los aficionados que ven fútbol con frecuencia, antes semanal y en estos tiempos modernos casi diaria, acaban sabiendo de todo: del deporte rey, por supuesto; de preparación física, también; de medicina deportiva, un poco; de derecho y tribunales, quizá, sobre todo si el seguidor es del Betis... Y en un momento dado, los que ven fútbol y más fútbol incluso empiezan a tener nociones de meteorología, especialidad viento. En función de la observación empírica de lo que sucede jornada a jornada llega un punto en el que el hincha comprueba científicamente que a un equipo le sale hasta lo que no busca si Eolo le sopla a favor. Y viceversa: si un equipo está reñido con el dios del aire, el futbolero sabe predecir que todo lo que pueda ir mal irá así o peor. Salvo algún detalle puntual en la Liga y el gol de Chuli en Guimaraes, el Betis ha viajado durante toda la campaña con el viento en contra. Él mismo se lo ha buscado con su fútbol vulgar, endeble e ineficaz, claro que sí. Pero aparte de sus propios pecados, y en muchos casos como consecuencia de ellos, el conjunto de Heliópolis ha sufrido episodios lastimosos, como un gol clave del Rayo en el descuento o una derrota ante el Almería en un partido en el que coleccionó muchísimos más motivos para ganar que su rival. Ante el Athletic, en una cita intrascendente comparada con la que se avecina el domingo, el Betis vio cómo el viento viraba, dejaba de darle de frente y le soplaba por la espalda, como una invitación a superar el letargo y coger carrerilla. A pesar de ser muy inferior al Athletic durante gran parte de los 93 minutos, a pesar de correr detrás de la pelota hasta la extenuación, a pesar de formar el eje de la defensa con el central menos titular de la plantilla profesional (Jordi) y un chaval del filial (Caro), a pesar de tener la mitad de ocasiones que su enemigo, el Betis venció al Athletic, que tuvo ocasiones para empatar y/o ganar y además tiró una vez al poste. Lo dicho, el viento. Lo importante ahora para los verdiblancos es que lo ocurrido ayer no sea una simple corriente pasajera. El Betis necesita confirmar ante Osasuna que la dirección del viento ha cambiado. También debe propulsarse por sus propios medios, obviamente. Las embarcaciones clásicas iban más ligeras si el viento acariciaba sus velas, pero si los remeros no hacían nada...

  • 1